Margarita Looks for New Dreams in the Future

Margarita (izquierda) con un voluntario de Tandana

Por Margarita Fuerez

Hola soy Margarita Fuerez, orgullosamente Kichwa Otavalo, como todos saben estoy muy contenta de recibir cada día las felicitaciones por mi graduación, y nunca me imaginé que mi alegría, sería también la felicidad de todos ustedes. Gracias por sus motivaciones constantes y brindarme el cariño incansable que son el principal motor para seguir adelante, y buscar nuevos sueños para el futuro.

Después de terminar la universidad empecé a trabajar con la Fundación a tiempo completo, me siento feliz porque es una oportunidad para conocer más visitantes, pasantes o grupos que vienen a ayudar a las comunidades. Herman me dió la oportunidad de participar en la orientación para el grupo, donde debo exponer la cultura, tradiciones, fiestas, música, alimentación y actividades.

Margarita (izquierda) comparte su vestimienta tradicional con una voluntaria

Puedo decir que este año 2017, trae muchas cosas buenas ya que empecé recibiendo una visita de dos familias en mi casa. Esto fue lo máximo que nos había pasado en mi familia, fue un día lleno de emociones y esperando la llegada de la visita. En un momento llegamos a pensar tal vez no es cierto y no vendrán a mi casa, tal vez prefieren visitar otros sitios turísticos. Cuando sonó el teléfono eran ellos anunciando la llegada entonces estábamos muy nerviosas y a veces avergonzada porque mi casa no es bonito. Pero todo salió muy bien, yo me esforcé mucho por ganar mis nervios y exponer todo el significado de mi traje típico y muchas cosas más. Cuando ya se despidieron y se fueron, no podíamos creer que hayan venido a mi casa, escucharon toda la explicación y preguntaron más cosas. Fue una felicidad que no se imaginan, por esta decisión que han tomado por parte del equipo de Ecuador. También quiero agradecer desde el fondo de mi corazón, mi papá y mi hermana, están muy contentos de recibir en mi casa, gracias por hacer todo lo posible por hacernos feliz. Después tuvimos más visitas como del grupo de Ohio Master Gardeners y Parrot Academy.

Mi casa no está muy bien o quizás otros dirían no parece casa, esto puede ser verdad, pero todo estas años he estado trabajando e invirtiendo en mi estudio porque mi deseo es poder expresar bien ante el público, mejorar mi español ya que aprendí mi lengua Kichwa desde niña y conocer cosas que no puede responder mi padre sobre temas ambientales, económicas, políticas y otras cosas más. Siempre estamos soñando tener una casa mejor, estamos ahorrando dinero y anhelamos realizar este año, si no pasa nada y alcanza nuestro ahorro y si se da la oportunidad lo construiremos.

Cuando estoy en la oficina de Tandana doy atención en laboratorio de computación a los estudiantes que están becados por la fundación, ya que esto lo anunciamos en una reunión del colegio, para que sepan los estudiantes puedan venir a la fundación para consultar en internet, hacer deberes y redactar en la computadora, además se informó que este centro de computación no es para jugar, para chat o para molestar a los demás que desean trabajar y cumplir con las tareas del colegio. Hasta la actualidad he tenido algunos estudiantes que vienen a utilizar el internet y algunos necesitan imprimir. También ayudo a mantener un poco más ordenada la oficina, la bodega. Estoy aprendiendo a actualizar los inventarios e insumos de medicina y de la misma forma ingresar en el sistema que tiene la fundación.

En el mes de Marzo yo empecé a estudiar inglés, estoy muy emocionada, porque mi sueño es ser trilingüe, esta institución se llama Enjoy English School, está en Otavalo y debo asistir tres veces a la semana y la meta es poder hablar, leer, escribir y pensar en ingles dentro de un año y un día poder escribir todas las experiencias con Tandana en Inglés. Estaba pensando estudiar inglés y luego el equipo de fundación me apoyaron y tome esta decisión con mucho entusiasmo porque una señora de Jardineras me hablo de la oportunidad de poder visitar a ella en su casa, estoy muy emocionada de conocer otro país dentro de algunos años.

Gracias por permitir ser parte de esta maravillosa organización, y deseo que todos estén muy bien y tengan muchas bendiciones.

 

Margarita (center, holding the certificate) celebrating her graduation with fellow Tandana students and staff

By Margarita Fuerez

Hello, I’m Margarita Fuerez, proudly Kichwa Otavalo. As everyone knows, I recently graduated. I am very happy to receive congratulations every day, and I never imagined that my joy would bring happiness to all of you as well. Thank you for your constant motivation and support, which are my main drives to move forward and to look for new dreams in the future.

After finishing university, I started working with Tandana full time. I feel happy because it is an opportunity to meet more visitors, interns, and groups that come to help the communities. Herman gave me the opportunity to participate in the group orientations, where I describe the local culture, traditions, parties, music, food and activities.

I can say that this year, 2017, has brought many good things since the first visit of two Tandana volunteer groups to my house.  This was the best thing that has happened to my family. It was a day full of emotions and waiting for the arrival of the visitors. At one moment, we thought that maybe it was not true and they were not going to come to my house because perhaps they preferred to visit other tourist attractions. When the phone rang, it was them announcing their arrival and we became very nervous and somewhat embarrassed because my house is not fancy. But everything went very well, and I tried very hard to control my nerves and describe the full meaning behind my typical dress and many more things. When they said goodbye, and left, we could not believe that they came to my house, listened to all the explanations, and asked many questions. You cannot imagine the happiness I felt because of the Ecuadorian team’s decision to bring the visitors to my house. I also want to thank from the bottom of my heart my dad and my sister for having received the visitors in my home. Thank you for doing everything possible to make us happy. Later, we had more visitors, including the Ohio Master Gardeners group and students from Parrot Academy.

My house is not very fancy or maybe others would say it does not look like a house. This may be true, but all these years I have been working and investing in my studies because it is my desire to be able to express myself well in public, to improve my Spanish since I have spoken mostly Kichwa – my language – since childhood, and to learn things that my father cannot tell me about. These include the environment, economics, politics and other issues. We are always dreaming of having a better house. We are saving money. We are looking forward to this year, if nothing happens and there is enough money in our savings, having the opportunity to build a house.

When I am at the Tandana office, I work in the computer lab with students who have a scholarship from the foundation. We announced this at a scholarship meeting, so that they know that students can come to the foundation’s office to use the Internet, do homework, and work on the computer. In addition, it was mentioned that this computer lab is not to be used for playing, chatting, or annoying others who want to do their school work.  I have had some students who come to use the internet and some who need to print. I also help keep the office tidy. I am learning to update the inventory of medical supplies. I am also learning how to enter all this information into the foundation’s computer system.

In March, I started studying English. I am very excited because my dream is to be trilingual. The institution where I am studying is called the Enjoy English School and is in Otavalo. I go there three times a week. My objective is to be able to speak, read, write and think in English within a year and one day to be able to write all about my experiences with Tandana in English. I was thinking of studying English and then the foundation’s staff supported me. I made this decision with great enthusiasm because one of the gardening volunteers invited me to visit her at her house. I am very excited to visit another country in a few years.

Thank you for allowing me to be a part of this wonderful organization, and I wish you all well and send you all many blessings.

Margarita (far right) with her family and Tandana’s president at her house

 Par Margarita Fuerez

Bonjour, je m’appelle Margarita Fuerez, fière de mon héritage Kichwa Otavalo. Comme tout le monde le sait, je viens d’être diplômée. Je suis heureuse de recevoir des félicitations tous les jours et c’est incroyable que ma joie puisse apporter du bonheur à vous tous. Merci de m’avoir motivée et soutenue. Cela m’a permis d’aller de l’avant et de rechercher de nouveaux rêves pour l’avenir.

Margarita (à gauche) aide l’equipe dans le travaille de santé

Après l’université, j’ai commencé à travailler à plein temps pour Tandana. Cela me rend heureuse car cela me permet de rencontrer davantage de visiteurs, internes et groupes qui viennent aider la communauté. Herman m’a offert la possibilité de participer aux orientations de groupe, où je décris la culture locale, les traditions, les fêtes, la nourriture et les activités.

Je peux dire que l’année 2017 m’a apporté beaucoup de bonnes choses depuis la première visite de deux groupes de volontaires Tandana chez moi. C’est la meilleure chose qui soit arrivée à ma famille. La journée fut remplie d’émotions en attendant l’arrivée des visiteurs. A un moment donné, nous avons cru que tout cela n’était pas vrai et qu’ils n’allaient pas venir chez moi car ils préféraient visiter d’autres attractions touristiques. Alors, le téléphone a sonné. C’étaient eux : ils nous appelaient pour nous annoncer leur arrivée. Nous sommes devenus très nerveux et un peu embrassés car notre maison est toute simple. Mais tout s’est très bien passé, et je me suis efforcée de contrôler mes émotions pour leur expliquer pleinement la signification du costume traditionnel et de bien d’autres choses. Quand ils nous ont dit au revoir et sont partis, nous avions toujours du mal à croire qu’ils étaient venus chez nous, avaient écouté mes explications et posé plein de questions, vous ne pouvez imaginer ma joie lorsque l’équipe équatorienne a décidé d’amener des visiteurs chez moi. Je veux aussi remercier du fond du cœur mon père et ma sœur d’avoir accueilli les visiteurs dans notre maison. Merci de faire tout ce que vous pouvez pour nous rendre heureux. Plus tard, nous avons eu d’autres visiteurs, y compris le groupe des Maîtres jardiniers de l’Ohio et des étudiants de la Parrot Academy.

Ma maison est vraiment toute simple ou peut-être certains pourraient dire que ça ne ressemble pas à une maison. C’est peut-être vrai, mais toutes ces années j’ai travaillé et me suis concentrée sur mes études pour pouvoir m’exprimer en public, améliorer mon espagnol puisque je parlais avant tout le Kichwa – ma langue – depuis mon enfance, et d’apprendre des choses que mon père ignorait. Cela comprend l’environnement, l’économie, la politique et d’autres problèmes. Nous avons toujours rêvé d’avoir une meilleure maison. Nous économisons de l’argent. Nous attendons ce jour, où si rien d’autre ne se passe et que nous avons économisé assez, nous pourrons construire une maison.

Quand je suis au bureau de Tandana, je travaille dans le laboratoire informatique avec des étudiants bénéficiant d’une bourse de la fondation. Nous les avons informés à une réunion des boursiers qu’ils pouvaient venir au bureau de la fondation pour utiliser internet, faire leurs devoirs et travailler sur les ordinateurs. En outre, nous avons précisé que le labo informatique n’était pas fait pour jouer, chatter ou embêter ceux qui voulaient faire leurs devoirs. Jusqu’à présent, j’ai eu quelques étudiants qui sont venus pour utiliser internet et certains qui avaient également besoin d’imprimer quelque chose. Je garde le bureau bien rangé. J’apprends à mettre à jour l’inventaire de l’équipement médical. J’apprends également comment rentrer toute cette information dans l’ordinateur de la fondation.

En mars, j’ai commencé à apprendre l’anglais. Je suis très excitée car mon rêve est de devenir trilingue. L’établissement où j’apprends l’anglais s’appelle Enjoy English School et il se trouve à Otavalo. J’y vais trois fois par semaine. Mon objectif est d’être capable de parler, de lire, d’écrire et de penser en anglais en moins d’un an et un jour. Je serai alors capable d’écrire toutes mes expériences avec Tandana en anglais. J’ai envisagé d’étudier l’anglais et le personnel de la fondation m’a soutenu. Je suis enthousiasmée par cette décision car une des volontaires affectés au jardinage m’a invitée à lui rendre visite. Je suis très excitée à l’idée de me rendre dans un autre pays dans quelques années.

Merci de me laisser faire partie de votre magnifique organisation, et je vous souhaite à tous le bonheur et vous envoie tous mes vœux.

Margarita (à droite) avec des bénévoles de Tandana

Students thankful for opportunities that have grown from school garden in De, Mali

School garden in De, Mali

Below are videos of two students and the school director talking about the school garden in De, Mali.

Voici des vidéos de deux eleves et le directeur de l’ecole qui parlent du jardin scolaire à De, au Mali.

 

Debajo hay vídeos de dos estudiantes y el director de la escuela que conversan sobre el huerto escolar en De, Mali.

Boubacar Touré, Student in the De Middle School

I give thanks to The Tandana foundation and give thanks to the teachers from the students.  We did not know how to germinate plants, but know we have learned how to garden and now look how we have planted.

Doy las gracias a la Fundación Tandana y doy gracias de parte de los estudiantes a los profesores. No sabíamos cómo hacer el almasigo, pero ahora hemos aprendido a cultivar y vea cómo hemos plantado.

Je remercie la fondation Tandana et je remercie les enseignants au nom des élèves. On ne savait pas comment faire la pépinière mais maintenant on a appris comment faire le jardin et maintenant vois-y comment on a semé.

Bintou Touré, Student in the De Middle School

I am from De. I am in my ninth year in school. I give thanks to The Tandana Foundation and I give thanks to the director as well. It is thanks to the director that we have received this garden. I did not know about market gardening. The Tandana Foundation has taught us how to make a garden. It is The Tandana Foundation that taught us how to garden. Today, our garden has developed. One can see the green leaves. It is very pretty to see. It is thanks to The Tandana Foundation and we thank our director and the members and colleagues who are here in De. And we thank The Tandana Foundation as well. I thank you.

Soy de De. Estoy en mi noveno año de escuela. Doy las gracias a la Fundación Tandana y también doy las gracias al director. Es gracias al director que hemos conseguido este huerto. No sabía sobre horticultura. La Fundación Tandana nos ha enseñado a hacer un huerto. La Fundación Tandana es la que nos ha enseñado cómo cultivar. Hoy, nuestro huerto está desarrollado. Uno puede ver las hojas verdes. Verlo es muy bonito. Es gracias a la Fundación Tandana y le damos gracias a nuestro director y a los miembros y compañeros de De que están aquí. También le damos las gracias a la Fundación Tandana. Se lo agradezco.

Je suis de De. Je fais la neuvième année .  Je remercie l’association Tandana et je remercie notre directeur aussi. C’est grace a le directeur que nous avons reçu cette jardin. Je ne connaissais pas le maraichage de jardin.  L’association Tandana nous a appris de faire le jardin. C’est la Fondation Tandana qui nous a appris de faire le jardin. Au jour d’hui notre jardin a développé .  On voit les feuilles vertes. C’est joli a voir. C’est grace a l’association Tandana et nous remercions notre directeur et les membres des collègues  qui sont a De ici. Et nous remercions l’association Tandana aussi.  Je vous remercie.

Kaleb Poudiougou, Director of the De Middle School

First of all, in regards to the school garden, in response to our request, I am really happy about the fact that The Tandana Foundation responded favorably to our request.  They built the fence and they provided us with tools and then with seed, and also they trained us in regards to the techniques of market gardening and the planting of fruit trees.  They also followed up and supported us, and through their help, we were able to make good use of our garden. We are in the process of making use of our garden, and, as you can see, we are doing well.  Certain foods are ready to consume and to take to the market. Through the garden, we have learned many things, not only I, but my colleagues, my fellow teachers, and the students, as well.  There are students who go home to their villages and garden, but it is not the same thing. Here, following the technique, there is a technique.  At home, they garden in a basic manner that is not like we have learned to do through the foundation. We are very happy, and we would like their continuing partnership.  Especially we would like for them to provide us with more tools and we want them to continue standing with us so that the garden can develop well and last for a long time. We are always happy with the Tandana Foundation and we congratulate them on their support.  We hope that they will always stay close to us so that we can work together and succeed.

Primero de todo, con respecto al huerto escolar, en respuesta a nuestra petición, estoy muy contento por el hecho de que la Fundación Tandana respondiera favorablemente a nuestra solicitud. Construyeron el encerramiento, nos proporcionaron las herramientas y luego las semillas. También nos prepararon con respecto a las técnicas de horticultura y a la plantación de árboles frutales. También nos hicieron un seguimiento y nos apoyaron y a través de su ayuda, fuimos capaces de hacer un buen uso de nuestro huerto. Estamos en el proceso de hacer uso de nuestro huerto, y como puedes ver, lo estamos haciendo bien. Ciertos alimentos están listos para consumir y llevarlos al mercado. Por medio del huerto, hemos aprendido muchas cosas, no solo yo, sino también mis compañeros, los profesores y los estudiantes. Hay estudiantes que van a casa, a sus pueblos, y cultivan, pero no es lo mismo. Aquí, seguimos la técnica, hay una técnica. En casa, cultivan de una manera básica que no es como hemos aprendido a través de la fundación. Estamos muy contentos y nos gustaría continuar con su colaboración. Sobretodo, nos gustaría que nos proporcionaran con más herramientas y que nos continúen apoyando, así el huerto se puede desarrollar bien y puede ser duradero. Estamos muy contentos con la Fundación Tandana y les felicitamos por su apoyo. Esperamos que siempre estén a nuestro lado para poder trabajar juntos y tener éxito.

D’abord au jardin scolaire, depuis la demande vraiment je suis content du fait aussi que la fondation Tandana a répondu favorablement a notre demande, ils on fait le grillage et puis ils nous ont dote en matériels et puis en semences, et aussi ils nous ont forme par rapport a la technique de maraichage, et la plantation d’arbres fruitiers.  Ils ont aussi suivi et puis ils nous ont accompagné et jusque la, nous aussi a travers eux on a pu exploiter le jardin. Nous sommes en train d’exploitation et comme vous voyez ca avance bien.  Certains produits sont prêts  a consommer et a mettre dans le marche.  A travers le jardin nous avons appris beaucoup de choses, pas moi seulement mais mes collègues enseignants, et puis les élèves.  Il y a des élèves qui partent dans leur village et exploitent le jardin, mais ce n’est pas la meme chose. Ici selon la technique, il y a la technique.  Eux, ils font ca du facon rudimentaire c’est pas comme on a appris a travers la Fondation.  Vraiment On est très content et jusque la on veut leur accompagnement. Surtout qu’ils nous dotent encore plus en matériels et qu’ils nous accompagnent a pied pour que le jardin puisse bien se developper et puis aller a long. On est content toujours sur la fondation tandana et nous félicitons leur aide, et qu’ils restent toujours  auprès de nous afin qu’on travaille ensemble et qu’on puisse réussir.

Meet Carmen, A Tandana Scholarship Student Who Found Her Vocation

Hola mi nombre es Carmen Andrea Perugachi. Bueno, aquí en Ecuador hace mucho frio.

Este año ingrese nuevamente a mis clases y es un nuevo comienzo pues este nivel que voy es más complicado ya que hay nuevas cosas que aprender.

Pero cada día que voy avanzando. Es una felicidad enorme porque voy aprendiendo más en mis estudios.  Agradezco a la “Fundación Tandana” porque gracias a esta fundación puedo seguir con mi carrera que deseo.

En el nivel que me encuentro es diferente ya que tengo diferentes compañeros y tengo que adaptarme a diferentes persona, bueno además en un mes ya voy a realizar mis pasantías en una clínica que se llama “Santa María” pues estoy nerviosa y a la ves feliz porque trataré y ayudaré a personas.  Eso es mi vocación. Esta Clínica no queda muy lejos de donde yo vivo ahora por mis estudios que es en la Cuidad de Quito.

Esta es la clínica que me asignaron asistir.

Cuando fui a esa clínica habían muchas personas que no conocía y en aquel lugar nos dieron la bienvenida, estábamos asignados nueve estudiantes.  Ahí la coordinadora del área de enfermería organizó las horas y días que debemos ir. Estaba asustada, nerviosa y a la ves feliz porque soñaba ya estar en mis pasantías y ayudar a otras personas, después que todos se presentaron y nos conocieron empezaron nuestras labores.

También conocimos al dueño de la clínica es una persona muy seria, pero es un buen médico.

Entonces los primeros días me resultó difícil pero según como continuaron los días fui acostumbrándome a todo. Luego ya conocía casi todas las áreas.

A la clínica asistimos con una compañera. El horario que yo tenia fue de 8:00am a 8:00pm con un día de descanso nada más.El primer día nos designaron a medición de signos vitales. Fue una experiencia única y muy alegre ya que me sentí muy satisfecha y comprendi que así seas de diferente cultura y etnia no es ningún impedimento a nada cuando uno lo desea, y yo  puede llegar a lograr con dedicación y esfuerzo.

Los días fueron transcurriendo y cada día he tenido diferentes cosas que hacer y experimentar nuevas ideas y captar nuevos conocimientos ya que las personas de ahí están prestas a enseñarte lo que no sabes para ayudar a más gente.

Aquí estoy realizando material blanco. Eso se realiza para quirófano y pisos, eso aprendí.

En la clínica hay personas que nosotros debemos dar cuidados para que ellos mejoren. Son experiencias únicas en este lugar.

Ella es mi compañera que pasamos de turno.

Estamos en el área de esterilización, pues el paquete que tengo es un equipo abdominal para utilizar en cirugías.

Ahí podemos ver que realizamos tendido de camas y retirar los equipos. Esto se realiza cuando un paciente se va y hay que limpiarlo. Todo esto y más he aprendido en este bonito lugar y también a tratar bien a las personas ahora estoy más segura que esta es mi vocación y agradezco mucho a TANDANA por la gran ayuda que me brindan, y que me están apoyando para conseguir mi sueño.

Espero sigan ayudando a otras personas así como también nos ayudan a nosotros.

GRACIAS.

CARMEN ANDREA PERUGACHI

 

Hello, my name is Carmen Andrea Perugachi. Here in Ecuador it is very cold.

This year I started my classes again. This new level is more complicated because there are new things to learn. But every day that I move forward makes me very happy because I’m learning more in my studies. I thank The Tandana Foundation because thanks to this foundation I can continue with my career that I have chosen.

This year in my new level I have new friends and I have to adapt to new people. Also, last month I did my internship in a clinic called “Santa María”. I was nervous but also happy because I could treat and help people, which is my vocation. The clinic is not far away from where I live in Quito, because for my studies I’m still living in Quito.

This is the clinic where I did my internship.

When I went to this clinic there were a lot of people that I didn’t know, but we were welcomed. There were nine students assigned to the same clinic, and the nursing area Coordinator organized the hours and days that we had to go to the clinic. I was scared, nervous but also happy because I dreamed of doing my internship and helping other people. After everyone introduced themselves, our work started.

Also we met the owner of the clinic. He is a serious person, but he is a good doctor.So the first days were difficult, but with each passing day I was more confident and then I knew all the areas. I worked with one of my classmates on the same shift. We started at 8:00 am and worked until 8:00 pm. We only get one day to rest, no more.

The first day we were assigned to vitals, that was a unique experience. I was very happy because I understood that even though people are from different cultures or ethnic backgrounds those aren’t impediments. When I wish for something, I can achieve it with dedication and effort.

The days went by and every day I have had different things to do, new ideas to experiment with, and new knowledge to capture. People there were ready to teach what we don’t know in order to help more people.

Here in this photo I’m folding white material that we use in the operating room and other areas. This is something I learned to do.

In this clinic there were some people who we had to take care of. These were unique experiences in this place.She is my classmate. We had same the same shift.

This is the sterilization area. The package that I have is abdominal equipment that we use in surgeries.

Here you can see that we also make the beds and put away the equipment that we used. When a patient leaves the clinic, we have to clean everything. I’ve learned so many things in this place, including how to be gentle with people.

Now I know for sure that this is my vocation, so I thank Tandana a lot for the huge help that you have given me. You are helping me accomplish my dreams. I hope that you continue helping other students like you help us.

Thanks

CARMEN ANDREA PERUGACHI

 

Bonjour, je m’appelle Carmen Andrea Perugachi. Ici, en Équateur, il fait très froid.

J’ai déjà commencé mes cours cette année. Ce nouveau niveau est encore plus compliqué parce qu’il y a de nouvelles choses à apprendre. Je suis très heureux chaque fois que je fais des progrès parce que j’acquiers plus de connaissance dans la matière que j’étudie. Je remercie la Fondation Tandana. C’est grâce à cette fondation que je peux continuer la carrière professionnel que j’ai choisi.

Cette année, dans mon nouveau niveau j’ai de nouveaux amis et je dois m’adapter aux nouvelles personnes. Le mois dernier, j’ai fait aussi mon stage dans une clinique appelée « Santa María ». J’étais nerveux, mais aussi heureux parce que je pouvais soigner et aider les gens, qui est ma vocation. La clinique n’est pas loin d’où j’habite à Quito. À cause de mes études, j’habite encore à Quito.

C’est la clinique où j’ai fait mon stage.

Nous avons également rencontré le propriétaire de la clinique. Il est une personne sérieuse, mais il est un bon médecin.

Donc, les premiers jours étaient difficiles, mais chaque jour-là j’étais plus confiant et j’ai appris à connaître tous les domaines. J’ai travaillé avec un de mes J’ai travaillé avec un de mes collègues de classe au même roulement. Nous avons commencé à 8h 00 et travaillé jusqu’à 20h 00. Nous avons seulement une journée de repos.

Le premier, nous avons été affectés au département des signes vitaux.C’était une expérience unique. J’étais très heureux parce que j’ai compris qu’il n’ya pas d’obstacles même si les gens sont issus de différentes cultures ou origines ethniques. Quand je veux réaliser quelque chose, je le fais avec détermination et d’efforts.

Les jours passèrent et chaque jour j’avais des différentes choses à faire, nouvelles idées à expérimenter et de nouvelles connaissances à acquérir. Les gens ici sont prêts à enseigner ce que nous ne savons pas afin d’aider plus de gens.

Ici sur cette photo, je plie des matières blanches que nous utilisons dans la salle d’opération et dans autres départements. C’est quelque chose que j’ai appris à faire.

Il y a des personnes dans cette clinique qui ont besoin que l’on prenne soin d’eux.  Ce sont des expériences uniques à cet endroit.

Elle est ma collègue de classe. Nous travaillions dans le meme horaire.C’est le département de stérilisation. Le paquet que j’ai est matériel abdominal que nous utilisons dans les cabinets médicaux.

Ici vous pouvez voir que nous tendons aussi les lits et rangeons le matériel que nous utilisons. Quand un patient quitte la clinique, nous devons tout nettoyer. J’ai appris beaucoup de choses dans cet endroit, y compris comment être gentil avec les gens.

Maintenant, je sais que c’est ma vocation, je remercie Tandana beaucoup pour l’aide énorme que vous m’avez donné. Vous m’aidez à réaliser mes rêves. J’espère que vous continuez à aider les autres étudiants comme vous nous avez aidés ainsi.

Merci 

CARMEN ANDREA PERUGACHI

Founding Director Explains Tandana’s Personal Orientation

In November 2016, The Tandana Foundation held a dinner celebrating its 10th anniversary. Anna Taft, Tandana’s Founding Director, spoke at the dinner. Below is the text of her speech.

By Anna Taft

When we look at others who are different from us, especially those who live in the so-called “Third World,” people with different languages, customs, and dress than ours, we tend to see categories and numbers, instead of people. We tend to see needs and problems, and to fit those needs into a systemic understanding of the world. We describe poverty through mortality rates and caloric intake and life expectancy. From this systemic viewpoint, all changes appear as processes, some inexorable, others requiring technical intervention. Taking this distant point of view gives us an illusion of being able to understand and control the world we live in, an illusion of being far-enough from our fellow human beings that we don’t have to respond to the simple moral demands of encountering another person face to face. But this illusion obscures the humanity of the people we seek to help, and our own humanity as well.

Tandana is built on a different perspective, a first-person orientation toward other people in relationship.  You and I.  Each person we meet is a fellow human being who could become a friend. And that stance, oriented toward another human being in relationship, gives to us and to our friends full human agency, the chance to act in meaningful ways and to participate in live encounters between different people. It allows us to see opportunities for collaborating to make dreams come true, rather than problems that require technical intervention.

This orientation leads us to simple human values that are surprisingly rare in practice. Like respect. It’s an obvious and ubiquitous value, but so often not exercised. At Tandana, we try to keep it at the forefront of our minds, by honoring the ability of the communities we work with to define their own priorities, to envision ways to reach their goals, and to act together to make positive change. As Housseyni Pamateck, our Local Supervisor in Mali said, “The beneficiaries propose the activities they can’t do all on their own, and the foundation completes what is still needed, and they work together. That is what has really encouraged me. It’s rare to find an NGO that works like that.”  It’s so rare, in fact, that Samba Tembiné, an elder from Kansongho, at first couldn’t imagine that Tandana would actually show respect. He explained, “At first, I was against it, but after the first group visited, I understood that these foreigners are different from the others, because everything they have done has been with our agreement, and they have asked us about everything with the greatest respect.” Other NGOs claim to embrace a bottom-up approach, but they have already defined their projects and their strategies, sometimes for an entire nation, or even a continent, before talking with local people. We respect the ability of community members to initiate their own projects.

Of course, we make mistakes too.  Some of you remember when we were in Kansongho, Mali, working together to create a fruit orchard. The villagers had asked for funds for a chain-link fence to protect the trees from livestock.  But I thought that a stone wall would fit in better with the aesthetic of the village and valorize a traditional technology, so I suggested building a wall instead. The villagers agreed. They broke enormous sandstone boulders from the bedrock and rolled them into place. Our volunteers carried smaller stones to stack on top. In a few days, we completed the wall and planted the seedlings inside. It wasn’t long, though, before goats started climbing over the wall to feed on the succulent saplings, and during the next rainy season, high winds blew over a part of the wall. We can always keep learning and doing better.

We also respect the various cultures that our community partners identify as their own. In Quichinche, Ecuador, a gift of food is an important sign of friendship, representing the hard work that went into cultivating the crops. Good manners call for eating it with gusto and taking any leftovers home with you. We have heard of other medical volunteer groups who have refused to eat food offered by the community, caring little about the offense they were causing. But we always teach our volunteers to accept it with a smile and take any extra with us, which builds confidence. When our volunteer groups traveled to Mali, their visit provided an occasion for villagers to showcase dances, music, ceremonial objects, and other traditions that are being forgotten, renewing enthusiasm for these aspects of local culture. This appreciation for the cultures of the communities brings greater confidence and a greater willingness to invest in collaboration.  As Moussa Tembiné, our Mali Program Manager explains, “for the Tandana Foundation, there is no superiority. The volunteers agree to fit in to the community’s culture. That is what gives confidence to the people.”

This attitude of respect translates quickly into a spirit of sharing. As Fabian Pinsag tells us, “It’s learning how to really share between different cultures. We understand each other. We communicate.” The learning goes both ways. I remember once I was with a group of volunteers in Kori-Maoundé, Mali, and some of the elders were giving us a tour of the village. They pointed out a “worry stone,” where, if you have many worries, you can sit, cover your face with your hands, and confess your troubles to the ancestors to find relief.  The volunteers asked if they could each take a turn sitting on the stone. The elders broke out into laughter, incredulous that Americans, who had so much money, could have worries too. It was an interaction that gave each participant insight into the worldview of the other.

Another simple value that emerges when we enter into human relationship is responsibility.  In a basic sense, it’s a matter of responding to one another, and being ready to follow through on what we agree to do. And, again, it is remarkable how rarely it is practiced.  When the village of Sal-Dimi planned to build a grain bank, their first project in collaboration with Tandana, they agreed to break the stones out of the bedrock to construct the storehouse. But they did not begin this arduous work until the first shipment of millet had arrived. They had been given false promises so many times, that they didn’t believe the grain bank would actually become a reality. Once they saw the grain, they got to work immediately and finished the building in record time. Marcela Muenala is the mother of an eight-year-old boy in Ecuador, who needed surgery for a condition he was born with. With Tandana’s help, he went through the long process to get surgery through the public health system, and it was a success. Afterwards, Marcela said, “Tandana is the only serious foundation that helps the people in the communities, without lying to us.  Others say they are going to help, to take us to good hospitals, and then they never return.” We strive to be true to our word.

We also strive to be responsible in following up on the projects we support and continuing to accompany our friends as they learn how to manage them sustainably. When necessary, we provide training, and we keep visiting to check in and see how it’s going. In Mali, we have supported 14 villages in forming an environmental association. Before they began this project, people in some of the villages wouldn’t talk to people from neighboring villages because of old conflicts. But they came together to protect the remaining trees in their area, and now representatives of all 14 villages sit down together, share their ideas, and discuss how best to protect their environment. Our staff taught them how to hold constructive meetings, and now they can run the meetings on their own. Other NGOS often work differently. Sometimes in a drive to foster independence, they have policies about staying only very briefly in one area. But in their haste they fail to support the communities in truly taking ownership over the project. As Moussa says, “The Tandana Foundation is not seen as an NGO. NGOs come. If it is to build a well, they make the well and they go away. If it’s a grain bank or a mill, they give it and they go away. Two or three years later, the project is no longer working.” Tandana stays in relationship with the community, ensuring that local leaders are equipped to manage the project. In Ecuador, we have helped several communities with major building projects, like a new community center and a new school building. Our budget doesn’t allow us to take on a big project like that all at once, but we explain that we can help in small phases, little by little. Both we and the communities have stayed focused and completed the projects, step by step. Luis Chicaiza, a teacher in Cutambi, Ecuador, pointed out, “Your philosophy is to complete a project, not leave it incomplete. I think that is the advantage that you have over other organizations.”

The building process highlights another aspect of responsibility.  Like respect and sharing, it goes both ways. In addition to following through on our commitments, we expect our partner communities to be responsible. The community must contribute to each project and follow through on one phase before we will begin supporting them in another. Many of the community leaders we work with take pride in doing their part. Fabian Pinsag, president of Muenala, explains, “It’s one thing to ask for help and another to provide follow up and show the responsibility of the community.” They also show creativity and resourcefulness in finding different ways to achieve their goals. Tandana is a friend, complementing what the community has, while community members take the lead in driving the project.

This attitude of friendship not only makes life more meaningful by giving us a human setting in which to act, it also leads to successful work. Guided by these simple values, Tandana has collaborated with 26 communities in Ecuador and 35 villages in Mali. These partnerships have enabled the creation of gardens, grain banks, computer labs, cotton banks, playgrounds, sports fields, school buildings, Savings for Change groups, a community center, a well, an indigo bank, a tree nursery, an environmental association, a communal kitchen, and a library, as well as many improvements to existing infrastructure. Each of these projects has been designed and realized in relationship. Each fits its specific context and has an appropriate strategy for sustainability. And each makes life better in its small way. Ten years later, the first projects we supported are still going strong.

More than 5,200 people have worked toward better health by consulting Tandana’s health care providers and dentists. More than 1,100 women in Mali have learned literacy and numeracy skills through our Tommo So literacy program. More than 150 students in Ecuador have participated in our scholarship program, moving towards their dreams of making a difference in their society. Dozens of villagers in Mali have learned carpentry, stove-making, indigo-dyeing, soap-making, and horticulture through workshops organized in collaboration with Tandana. Hundreds of students in Ecuador have learned English, math, art, theatre, science, and other subjects with the help of summer school programs and additional teachers that we have provided. All of these people have found ways to enrich their lives by entering into relationships with Tandana.

And the impact is even broader than that.  The spirit of sharing that Tandana embodies inspires volunteers and community members to live differently and to do their own work of friendship and collaboration. Volunteers have returned from Tandana programs, inspired to support refugees in their own communities; work in the field of women’s health; reduce their job to half-time so they can spend half the day volunteering in an after-school program; be teachers, camp-counselors, or doctors; raise money to support more projects in the communities they got to know during their time with Tandana; care for their local environment; and lead those around them in joining hands with others. Members of the communities we partner with in Ecuador and Mali have also been inspired to undertake new initiatives and pursue their dreams. After realizing that Tandana volunteers enjoyed learning how to cook her favorite local dessert, Claudia Fuerez dreamed of founding a family tourism business based on sharing her culture through cooking and other activities. The business is now thriving, offering cooking classes, meals, music, and other experiences to foreign visitors. Encouraged by the Savings for Change program, women in Mali have begun businesses in cloth-making, market gardening, and commerce of seeds. Segundo Moreta, who has hosted many Tandana volunteers in his home, has published his story, “Juanita, the Colorful Butterfly,” to share aspects of his culture with others. Thank you for making this work possible. It is because of each of your contributions that Tandana can bring people together as friends and let so many good things emerge from the encounter.

I invite you to continue the journey with us as we enter our second decade. Our friends in Mali and Ecuador have many more exciting dreams for their communities. In fact, the current economic situations in both countries are squeezing other sources of assistance and leading them to make more and more requests for support from Tandana. You can help us follow through as responsible partners in the relationships we have built. And you can help us show respect to people who have too often been ignored in the design of solutions to their supposed problems.

I invite you, also, to carry Tandana’s spirit of respect, responsibility, and sharing with you everywhere you go. We need it now, more than ever, in our nation, in our world, and in the many communities where each of us interacts with others. Let us go out, facing each person as a fellow human being who could become a friend.

 

En noviembre de 2016, La Fundación Tandana celebró una cena festejando su décimo aniversario. Anna Taft, directora fundadora de Tandana habló en la cena. Debajo está el texto de su discurso.

Por Anna Taft.

Cuando miramos a otros que son diferentes a nosotros, especialmente a aquellos que viven en el llamado “Tercer Mundo”, gente con idiomas, tradiciones y vestimentas distintas a las nuestras, tendemos a ver categorías y números, no personas. Tendemos a ver necesidades y problemas, y a encajar esas necesidades en un conocimiento sistémico del mundo. Describimos la pobreza mediante tasas de mortalidad e ingesta calórica y esperanza de vida. Desde este punto de vista sistémico, todos los cambios aparecen como procesos, algunos inexorables, otros que requieren intervención técnica. El tomar este punto de vista tan distante nos proporciona la falsa idea de entender y controlar el mundo en el que vivimos, una ilusión de estar lo suficientemente lejos de nuestros congéneres que no tenemos que responder a las simples demandas morales de encontrarse a otro humano cara a cara. Pero esta ilusión oculta a la humanidad las personas que piden ayuda, así como nuestra propia humanidad.

Tandana está basada en una perspectiva diferente, una orientación en primera persona en relación con otra gente. Tú y yo. Cada persona que conocemos es otro ser humano que podría convertirse en un amigo. Y esta postura, orientada hacia la relación con otro ser humano, da a nosotros y a nuestros amigos una agencia humana completa, la oportunidad de actuar de forma significante y de participar en encuentros en persona entre gente diferente. Nos permite ver oportunidades de colaborar para hacer que los sueños se cumplan realidad, en vez de problemas que requieren de intervención técnica.

Esta orientación nos lleva a valores humanos simples que son sorprendentemente rara vez puestos en práctica. Como el respeto. Es un valor obvio y ubicuo, pero frecuentemente no profesado. En Tandana, tratamos de mantenerlo muy presente, honrando la habilidad de las comunidades con las que trabajamos para definir sus propias prioridades, para concebir maneras por las cuales lograr sus objetivos, y para actuar conjuntamente con el fin de realizar un cambio positivo. Como Housseyni Pamateck, nuestro Supervisor Local en Mali dijo, “ Los beneficiarios proponen las actividades que ellos no pieden hacer por si solos, y la fundación completa lo que todavía es necesario, y trabajan juntos. Eso es lo que me ha verdaderamente motivado. Es extraño encontrar una ONG que trabaje de así.” Es tan extraño, de hecho, que Samba Tembiné, el anciano de Kansongho que nos dió su bendición, no imaginaba al principio que Tandana pudiese mostrar realmente respeto. Él explicó, “Al principio, estaba en contra de ello, pero después de la visita del primer grupo, entendí que estos extranjeros son diferentes a los demás, porque todo lo que se ha hecho ha sido con nuestro acuerdo, nos han preguntado todo con el más grande respeto”. Otras ONGs dicen adoptar un enfoque de abajo a arriba, pero ya han definido sus proyectos y estrategias, algunas veces para una nación entera, o incluso un continente, antes de hablar con la gente local. Nosotros respetamos la habilidad de los miembros de la comunidad de iniciar sus propios proyectos.

Por supuesto, también cometemos errores. Algunos de vosotros recordareis cuando estábamos en Kansongho, Mali, trabajando juntos para crear un huerto de frutas. Los aldeanos habían pedido fondos para una valla de tela metálica para proteger los árboles del ganado. Pero yo pensé que un muro de piedra encajaría mejor con la estética del pueblo y valolizaría una tecnología tradicional, así que sugerí construir un muro en su lugar. Los aldeanos aceptaron. Rompieron pedruscos enormes de arenisca y los rodaron hasta el sitio. Nuestros voluntarios llevaron piedras más pequeñas para apilar encima. En unos pocos días, completamos la pared y plantamos las semillas dentro. Sin embargo, las cabras no tardaron mucho en escalar el muro para alimentarse de los suculentos arbolitos, y durante la estación de lluvia siguiente, los fuertes vientos se llevaron parte del muro. Siempre podemos continuar aprendiendo y haciéndolo mejor.

También respetamos las varias culturas que nuestras compañeros de comunidad identifican como la suya. En Quichinche, Ecuador, un regalo de comida es un importante signo de amistad, representando el duro trabajo realizado cultivando las cosechas. Los buenos modales son comerteló con gusto y llevar las sobras contigo a casa. Hemos oído de otros grupos de médicos voluntarios que han rechazado comer la comida ofrecida por los locales, sin importarles la ofensa que estaban perpetuando. Pero siempre enseñamos a nuestros voluntarios a aceptarla con una sonrisa y llevar con ellos cualquier extra, lo que crea confianza. Cuando nuestros grupos de voluntarios viajaron a Mali, su visita proporcionó una ocasión a los aldeanos para mostrar sus danzas, música, objetos ceremoniales, y otras tradiciones que están siendo olvidadas, renovando estos aspectos de la cultura local. Esta apreciación por las culturas de las comunidades trae una mayor confianza y mayor disposición para invertir en colaboración. Como Moussa Tembiné, nuestro Director del Programa Mali explica, “para la Fundación Tandana, no hay superioridad. Los voluntarios aceptan adaptarse a la cultura de la comunidad. Esto es lo que da confianza a la gente.”

Esta actitud de respeto se traduce rápidamente en un espíritu de compartir. Como nos cuenta Fabian Pinsag, “Es el aprender como compartir verdaderamente entre culturas. Nos entendemos unos a otros. Nos comunicamos.” El aprendizaje va en los dos sentidos. Me acuerdo que una vez estaba con un grupo de voluntarios en Kori-Maoundé, Mali, y algunos de los ancianos nos estaban dando un tour por la aldea. Nos señalaron una “piedra de preocupación”, donde, si tienes muchas preocupaciones, puedes sentarte, cubrir tu cara con tus manos, y confesar tus problemas a los ancestros para encontrar alivio. Los voluntarios preguntaron si podían hacer turnos para sentarse en la piedra. Los ancianos rompieron a reír, incrédulos que los americanos, quienes tenían tanto dinero, pudieses tener preocupaciones también. Fue una interacción que permitió a cada participante entender la visión mundial del otro.

Otro valor simple que emerge cuando entramos en una relación humana es la responsabilidad. En el sentido básico, es un asunto de responder el uno al otro, y de estar preparado a seguir hasta el final con lo que se ha acordado hacer. Y, otra vez, es remarcable lo poco que se pone en práctica. Cuando el pueblo de Sal-Dimi planeó construir un gran banco, su primer proyecto en colaboración con Tandana, acordaron sacar las piedras del lecho de roca y construir el almacén. Pero no empezaron con este arduo trabajo hasta que el primer envío de mijo había llegado. Les habían dado falsas promesas tantas veces, que no creían que el banco de cereal se convertiría en una realidad. Una vez que vieron el grano, se pusieron a trabajar inmediatamente y finalizaron en un tiempo récord. Marcela Muenala es la madre de un chico de ocho años en Ecuador, que necesitaba una cirugía por una condición con la que había nacido. Con la ayuda de Tandana, pasó por este largo proceso de obtener la cirugía por el sistema público, y fue un éxito. Más tarde, Marcela dijo, “Tandana es la única fundación seria que ayuda a la gente en las comunidades, sin mentirnos. Otros dicen que van a ayudar, a llevarnos a buenos hospitales, y después nunca vuelven.” Nos esforzamos por mantenernos fieles a nuestras palabras.

También nos esforzamos en ser responsables con el seguimiento de los proyectos que apoyamos y en continuar acompañando a nuestros amigos mientras aprenden como gestionarlos de manera sostenible. Cuando es necesario, proporcionamos formación, y seguimos visitando para revisar y ver como está yendo. En Mali, hemos apoyado 14 pueblos para formar una asociación medioambiental. Antes de que empezaran este proyecto, gente de algunas de las aldeas no hablaban con gente de las aldeas vecinas por culpa de antiguos conflictos. Pero todos se juntaron para proteger los árboles restantes en el área, y ahora representantes de las 14 aldeas se sientan juntos, comparten sus ideas, y debaten sobre la mejor manera de proteger su entorno. Nuestro equipo les enseñó como llevar a cabo reuniones constructivas, y ahora pueden llevar las reuniones por si mismos. Otras ONGs suelen funcionar diferentemente. Algunas veces, con el deseo de promover la independencia, tienen políticas de solo quedarse muy brevemente en un área. Pero esta prisa hace que fallen en apoyar las comunidades en tomar verdaderamente el mando sobre el proyecto. Como dice Moussa, “La Fundación Tandana no es percibida como una ONG. Las ONGs vienen. Si es para construir un pozo, hacen el pozo y se marchan. Si es un banco de cereales o un molino, lo proporcionan y se marchan. Dos o tres años más tarde, el proyecto ya no sigue funcionando”. Tandana se mantiene en contacto con la comunidad, asegurándose de que los líderes locales estén equipados a gestionar el proyecto. En Ecuador, hemos ayudado varias comunidades con proyectos de construcción grandes, como un nuevo centro de la comunidad y un nuevo edificio para la escuela. Nuestro presupuesto no nos permite embarcarnos en un gran proyecto como uno de estos todo de una vez, pero explicamos que podemos ayudar en fases más pequeñas, poco a poco. Tanto nosotros como las comunidades hemos mantenido la atención y hemos completado los proyectos, paso a paso. Luis Chicaiza, un profesor en Cutambi, señaló, “Vuestra filosofía es completar un proyecto, no dejarlo incompleto. Creo que es una gran ventaja que tenéis comparado con otras organizaciones.”

El proceso de construcción destaca otro aspecto de la responsabilidad. Como el respeto y el compartir, es algo que ocurre en ambas direcciones. En adición a cumplir nuestros compromisos, esperamos que nuestras comunidades asociadas sean responsables. La comunidad debe contribuir a cada proyecto y completar cada fase antes de que les apoyemos en otra. Muchos de los líderes de las comunidades con los que trabajamos se enorgullecen de hacer su parte. Fabian Pinsag, presidente de Muenala, explica, “Una cosa es pedir ayuda y otra proporcionar seguimiento y mostrar la responsabilidad de la comunidad.” También muestran creatividad y recursos en encontrar diferentes maneras de lograr sus objetivos. Tandana es un amigo, complementando lo que la comunidad tiene, mientras los miembros de ella toman el mando en el desarrollo del proceso.

Esta actitud de amistad no solo hace la vida más significante al darnos un entorno humano en el que actuar, también lleva a un trabajo exitoso. Guiados por estos simples valores, Tandana a colaborado con 26 comunidades en Ecuador y 35 aldeas en Mali. Estas colaboraciones han permitido la creación de jardines, bancos de cereales, laboratorios de informática, bancos de algodón, patios de recreo, campos de deporte, escuelas, grupos de Ahorros por el Cambio, un centro de la comunidad, un pozo, un banco de índigo, un vivero, una asociación medio-ambiental, una cocina comunal, y una biblioteca, así como muchas mejoras de la infraestructura existente. Cada uno de estos proyectos ha sido diseñado y realizado en relación. Cada uno se ajusta a su contexto específico y tiene una estrategia apropiada para la sostenibilidad. Y cada uno hace la vida mejor en su pequeña manera. Diez años más tarde, los primeros proyectos que apoyamos siguen vigentes y funcionando correctamente.

Más de 5200 personas han trabajado por una salud mejor, mediante la consulta a los proveedores de atención médica y dentistas de Tandana. Más de 1100 mujeres en Mali se han alfabetizado y han aprendido a hacer cuentas a través de nuestro programa de alfabetización Tommo So. Más de 150 estudiantes en Ecuador han participado en nuestro programa de becas, avanzando hacia sus sueños de marcar la diferencia en sus sociedad. Docenas de aldeanos en Mali han aprendido carpintería, fabricación de estufas, tinte de índigo, a hacer jabón, y horticultura mediante talleres organizados en colaboración con Tandana. Centenas de estudiantes en Ecuador han aprendido Inglés, matemáticas, arte, teatro, ciencia, y otras asignaturas con la ayuda de los programas de la escuela de verano y profesores adicionales que hemos proporcionado. Toda esta gente han encontrado maneras de enriquecer sus vida entrando en contacto con Tandana.

Y el impacto es más extenso que eso. El espíritu de compartir que Tandana encarna inspira a voluntarios y miembros de la comunidad a vivir diferente y a hacer su propio trabajo de amistad y colaboración. Los voluntarios han regresado de los programas de Tandana, inspirados a apoyar a los refugiados en sus propias comunidades; a trabajar en el campo de la salud femenina; a reducir su trabajo a media jornada para poder pasar la mitad del día como voluntarios en programas de actividades extraescolares; a ser profesores, consejeros en campamentos, o doctores; a recaudar fondos para financiar más proyectos en las comunidades que conocieron mientras estuvieron con Tandana, a cuidar de su medioambiente; y a guiar a su entorno a darse la mano mutuamente. Miembros de las comunidades con las que trabajamos en Ecuador y Mali también han sido inspirados a llevar a cabo nuevas iniciativas y a perseguir sus sueños. Después de darse cuenta de que los voluntarios de Tandana disfrutaban aprendiendo como cocinar sus postres locales favoritos, Claudia Fuerez soñó con fundar un negocio de vacaciones familiares basado en compartir su cultura a través de la cocina y otras actividades. El negocio está prosperando, ofreciendo clases de cocina, comidas, música y otras experiencias a visitantes extranjeros. Animados por el programa Ahorros por el Cambio, mujeres en Mali han empezado sus negocios en confección, huertas, y comercio de semillas. Segundo Moreta, quien ha acogido a muchos voluntarios de Tandana en su casa, ha publicado su historia, “Juanita, la Mariposa Colorida,” para compartir aspectos de su cultura con otros. Gracias por hacer este trabajo posible. Es debido a cada una de vuestras contribuciones que Tandana puede unir a gente como amigos y dejar que tantas cosas buenas emerjan de este encuentro.

Le invito a continuar este viaje con nosotros ahora que entramos en nuestra segunda década. Nuestros amigos en Mali y Ecuador tienen muchos sueños apasionantes más para sus comunidades. De hecho, nuestra situación económica actual en ambos países esta sacando otras maneras de asistencia y guiándolas a hacer más y más peticiones de apoyo de Tandana. Nos puedes ayudar a continuar como socios responsables en las relaciones que hemos formado. Y nos puedes ayudar a mostrar respeto por la gente que han sido demasiado frecuentemente ignorada en el diseño de soluciones para sus supuestos problemas.

Le invito, también, a llevar consigo el espíritu de Tandana de respeto, responsabilidad y de compartir allá donde vayas. Lo necesitamos ahora, más que nunca, en nuestra nación, en nuestro mundo, y en las múltiples comunidades en las que cada uno de nosotros interactúa con otros. Déjenos salir fuera, abordar cada persona como un compatriota humano más que podría convertirse en un amigo.

 

En novembre 2016, la fondation Tandana a organisé un diner célébrant son 10ème anniversaire. Anna Taft, directrice de la Fondation Tandana a parlé au dîner. Voici le texte de son discours.

Par  Anna Taft.

Lorsque nous regardons ceux qui sont différents de nous, surtout ceux qui vivent dans le soi-disant « tiers monde », des gens qui ont une langue, des coutumes et des vêtements différents aux nôtres, nous avons tendance à voir des catégories et des chiffres, plutôt que des personnes.  Nous avons tendance à voir des besoins et des problèmes, et à adapter ces besoins vers une compréhension systémique du monde. Nous décrivons la pauvreté par le biais de taux de mortalité, d’apport calorique et d’espérance de vie.  De ce point de vue systémique, tout changement apparaît comme un processus, parfois inexorable, ou nécessitant une intervention technique.  Prendre ce point de vue distant nous donne l’illusion d’être en mesure de comprendre et de maîtriser le monde où nous vivons, l´illusion d’être assez éloignés de nos semblables pour ne pas avoir à répondre aux exigences morales ordinaires lorsque nous rencontrons une autre personne face à face.  Mais cette illusion obscurcit l’humanité des gens que nous cherchons à aider, ainsi que notre propre humanité.

Tandana repose sur une perspective différente, une orientation en première personne vers d’autres personnes.  Vous et moi. Chaque personne que nous rencontrons est un être humain qui pourrait devenir un ami.  Et cette attitude, orientée vers un autre être humain, nous donne et donne à nos amis l´essence humaine à part entière, la possibilité d’agir de manière significative et de participer à des rencontres directes entre différentes personnes.  Il nous permet de voir les possibilités de collaboration pour exaucer les rêves, plutôt que des problèmes nécessitant une intervention technique.

Cette orientation nous a conduits à des valeurs humaines ordinaires qui sont étonnamment rares dans la pratique. Comme le respect.  C’est là une valeur évidente et omniprésente, mais tellement souvent peu exercée.  À Tandana, nous essayons de le tenir à l’avant-garde de notre esprit, en rendant hommage à la capacité des communautés avec lesquelles nous travaillons, afin de définir leurs propres priorités, d´envisager les moyens d’atteindre leurs objectifs et d´agir ensemble pour apporter des changements positifs.  Comme Housseyni Pamateck, notre superviseur local au Mali l’a dit, « les bénéficiaires proposent les activités qu’ils ne peuvent accomplir tout seuls, la Fondation achève ce qui manque, et ils travaillent tous ensemble. Ceci est ce qui m’a vraiment encouragé. Il est rare de trouver une ONG qui travaille de cette façon. »  En fait, c’est tellement rare, que Samba Tembiné, l’aîné de Kansongho qui a donné notre bénédiction, au début ne pouvait pas imaginer que Tandana ferait preuve de respect.  Il a expliqué, « Au début, j’étais contre elle, mais après la visite du premier groupe, j’ai compris que ces étrangers étaient différents des autres, parce qu’ils ont tout fait a été avec notre accord, et nous ont posé de nombreuses questions, en faisant preuve d’un énorme respect. » D´autres ONG prétendent adopter une approche ascendante, mais elles avaient déjà défini leurs projets et stratégies, parfois pour toute une nation, ou même un continent, avant de parler avec la population locale.  Nous respectons la capacité des membres de la communauté à lancer leurs propres projets. 

Bien sûr, nous aussi, nous commettons des erreurs.  Certains d’entre vous se souviennent lorsque nous étions à Kansongho (Mali), travaillant ensemble pour créer un verger.  Les villageois avaient demandé des fonds pour une clôture, afin de protéger les arbres du bétail.  Mais j’ai pensé qu’un mur de pierre s’intégrerait mieux dans l’esthétique du village et valoriserait une technologie traditionnelle, et j’ai donc proposé de construire plutôt un mur.  Les villageois ont consenti. Ils ont brisé d´énormes blocs de grès dans le substrat rocheux et les ont roulés en place.  Nos bénévoles ont transporté de plus petites pierres pour les empiler par dessus.  En quelques jours, nous avons terminé le mur et planté les germes à l’intérieur.  Peu de temps après, cependant, les chèvres ont commencé à grimper sur le mur pour manger les arbrisseaux succulents, et au cours de la saison des pluies suivante, des vents violents ont fait tomber une partie du mur.  Nous pouvons toujours continuer notre apprentissage et faire mieux.

Nous respectons également les différentes cultures que nos partenaires communautaires identifient étant les leurs.  À Quichinche, en Équateur, un don de nourriture est un signe important d’amitié, car il représente le travail ardu fourni pour cultiver les récoltes.  Les bonnes manières exigent que l´on mange avec enthousiasme et qu´on emporte des restes chez soi.  Nous avons entendu parler d’autres groupes de bénévoles médicaux qui ont refusé de manger la nourriture offerte par la communauté, insouciants de l´insulte qu´ils causaient.   Mais on enseigne toujours nos bénévoles à l’accepter avec un sourire et d´emporter les restes du repas avec eux, ce qui renforce la confiance.  Lorsque nos groupes de volontaires se sont rendus au Mali, leur visite a été une occasion pour les villageois de nous présenter leurs danses, musique, objets cérémoniaux et autres traditions qui risquent de tomber dans l’oubli, renouvelant l’enthousiasme pour ces aspects de la culture locale.  Cette appréciation des cultures des communautés apporte une plus grande confiance et une plus grande volonté d’investir dans la collaboration.  Comme Moussa Tembiné, notre gestionnaire de programme au Mali explique : « pour la Fondation de Tandana, il n´y a aucune supériorité. Les volontaires acceptent de s´adapter à la culture de la communauté.  C’est cela qui donne confiance aux gens. »

Cette attitude de respect se traduit rapidement par un esprit de partage.  Comme nous le dit Fabian Pinsag, « c’est apprendre à vraiment partager entre différentes cultures.  Nous nous comprenons les uns les autres. Nous communiquons. » L’apprentissage va dans les deux sens. Je me souviens lorsque j’étais avec un groupe de bénévoles á Kori-Maoundé (Mali), et quelques uns des anciens nous avait fait visiter le village. Ils nous ont montré une « pierre á soucis », sur laquelle, si vous avez beaucoup de soucis, vous pouvez vous asseoir, couvrir votre visage avec vos mains et raconter vos ennuis aux ancêtres afin de trouver un soulagement.  Les bénévoles ont demandé si chacun d´entre eux pouvait á leur tour s´asseoir sur la pierre.  Les anciens ont éclaté de rire, incrédules que des américains, qui avaient tellement d’argent, pouvaient avoir aussi des soucis.   Ce fut une interaction qui donna à chaque participant un aperçu de la vision du monde de l’autre. 

Une autre valeur ordinaire, qui se dégage quand nous entrons dans la relation humaine, est celle de la responsabilité.  Dans un sens, c’est une question de réagir l´un à l’autre et d’être prêts à donner suite à ce dont nous avons convenu faire.  Et, encore une fois, il est remarquable combien il est rare qu´elle soit pratiquée.  Quand le village de Sal-Dimi a planifié construire une banque de céréales, leur premier projet en collaboration avec Tandana, ils se sont mis d´accord pour briser les roches dans le substrat rocheux pour construire l’entrepôt.  Mais ils n’ont commencé ce travail ardu que lorsque le premier chargement de millet fut arrivé.  On leur avait fait des fausses promesses, tant de fois, qu’ils ne croyaient pas que la banque de céréales deviendrait en fait une réalité.  Une fois qu’ils ont vu le grain, ils se sont mis immédiatement á la tâche et ont terminé la construction en un temps record.  Marcela Muenala est la mère d’un garçon de huit ans en Équateur, qui est né avec un problème médical, et qui avait besoin d´une intervention chirurgicale.  Avec l’aide de Tandana, il est passé par le long processus visant à obtenir la chirurgie au moyen du système de santé publique, et ce fut un tout un succès.  Par la suite, Marcela a dit : « Tandana est la seule Fondation solide qui aide les gens dans les communautés, sans nous mentir ».  D’autres disent qu’ils vont aider, qu’ils vont nous emmener nous dans un bon hôpital, et finalement ne reviennent jamais. »  Nous nous efforçons de tenir parole.

Nous nous efforçons également d’être responsables du suivi des projets que nous soutenons et de continuer à accompagner nos amis au fur et à mesure qu’ils  apprennent à les gérer de façon durable.  Lorsque cela est nécessaire, nous offrons une formation, et nous continuons de nos visites pour les consulter et voir comment ça va.  Au Mali, nous avons soutenu 14 villages pour constituer une association environnementale.  Avant de commencer ce projet, les gens dans quelques uns de ces villages ne parlaient pas aux gens des villages voisins, à cause de vieux conflits.  Mais ils se sont réunis pour protéger les arbres restants dans leur région, et maintenant les représentants des 14 villages s’assoient ensemble, partagent leurs idées et discutent de la meilleure façon de protéger leur environnement.  Notre personnel leur a appris à tenir des réunions constructives, et maintenant ils peuvent mener les réunions eux-mêmes.  D´autres ONG travaillent souvent différemment.  Parfois, dans un effort pour favoriser l’indépendance, leurs politiques ne leurs permettent de séjourner que brièvement dans le pays.  Mais dans leur hâte, ils ne parviennent pas à soutenir les communautés pour leur permettre de vraiment reprendre leur projet en main.  Comme le dit Moussa, « la Fondation de Tandana n’est pas perçue comme une ONG. Les ONG arrivent. S´il s´agît de construire un puits, ils le construisent puis ils repartent. S´il s´agît de d´une banque de céréales ou d´un moulin, ils le donnent puis ils repartent Deux ou trois ans plus tard, le projet ne fonctionne plus. » Tandana reste en relation avec la Communauté, en veillant à ce que les dirigeants locaux soient équipés pour gérer le projet. En Equateur, nous avons aidé plusieurs communautés, lors de projets de construction majeurs, tels un nouveau centre communautaire et un nouveau bâtiment scolaire.  Notre budget ne nous permet pas d´entreprendre d’aussi grand projet en une seule fois, mais nous expliquons que nous pouvons aider par étapes, petit à petit.  Les communautés et nous-mêmes restons concentrés et menons à bien les projets, étape par étape. Luis Chicaiza, un enseignant en Cutambi, a fait observer, « votre philosophie est de réaliser un projet, et non de le laisser inachevé. Je pense que c’est là l’avantage que vous avez sur les autres organismes. »

Le processus de construction met en évidence un autre aspect de la responsabilité.  Comme le respect et le partage, elle va dans les deux sens.  En plus de donner suite à nos engagements, nous attendons que nos collectivités partenaires soient responsables.  La communauté doit participer à chaque projet et donner suite à une phase avant que nous ne commencions à les soutenir dans la suivante.  Beaucoup des dirigeants communautaires avec qui nous travaillons sont fiers de faire leur part.  Fabian Pinsag, Président de Muenala, explique : « C’est une chose que de demander de l’aide et une autre que de fournir un suivi et montrer la responsabilité de la communauté. »  Ils font preuve également de créativité et d’ingéniosité à trouver différentes façons d’atteindre leurs objectifs.  Tandana est un ami, en complément de ce que la communauté possède, tandis que les membres de la communauté prennent l’initiative de la conduite du projet. 

Cette attitude d’amitié non seulement donne plus de sens à la vie, en nous donnant un cadre humain dans lequel agir, mais elle nous mène aussi à un travail réussi.   Guidé par ces valeurs ordinaires, Tandana a collaboré avec 26 communautés en Equateur et 35 villages au Mali.  Ces partenariats ont favorisé la création de jardins, banques céréalières, laboratoires informatiques, banques de coton, terrains de jeux, terrains de sport, bâtiments scolaires, groupes d’épargne pour le changement, un centre communautaire, un puits, une banque indigo, une pépinière, une association environnementale, une cuisine communautaire et une bibliothèque, ainsi que de nombreuses améliorations à l’infrastructure existante.  Chaque projet a été conçu et réalisé en collaboration.  Chacun adapte son contexte spécifique et compte sur une stratégie appropriée pour le développement durable.  Et chacun rend la vie meilleure dans la mesure de son possible.  Dix ans plus tard, les premiers projets que nous avons soutenus sont toujours solides.

Plus de 5 200 personnes ont travaillé dans le but d’une meilleure santé, en consultant les dentistes et les professionnels de la santé de Tandana. Plus de 1 100 femmes au Mali ont acquis des compétences en écriture, en lecture et en calcul par le biais de notre programme d’alphabétisation Tommo So.  Plus de 150 étudiants en Équateur ont participé à notre programme de bourses, qui les ont aidés à concrétiser leurs rêves de faire une différence dans leur société. Des dizaines de villageois au Mali ont appris la menuiserie, la fabrication de poêles, la teinture à l’indigo, la fabrication de savon et l’horticulture grâce à des ateliers organisés en collaboration avec Tandana.  Des centaines d’étudiants en Équateur ont appris l´anglais, les mathématiques, l´art, le théâtre, les sciences et bien d´autres sujets à l’aide des programmes de cours d’été et des enseignants additionnels que nous avons fourni.  Tous ces gens ont trouvé des moyens d’enrichir leur vie en nouant des relations avec Tandana.

Et l’impact est encore plus étendu que cela.  L’esprit de partage qu´incarne Tandana inspire les bénévoles et membres de la communauté à vivre différemment et à faire, de leur côté, leur propre travail d’amitié et de collaboration.  Les bénévoles sont rentrés des programmes Tandana, inspirés pour aider les réfugiés dans leur propres communautés : travailler dans le domaine de la santé des femmes, travailler à mi-temps afin de pouvoir passer la moitié du jour à faire du bénévolat dans un programme parascolaire; devenir enseignants, conseillers dans un camp de vacances, ou médecins; recueillir des fonds pour soutenir davantage de projets dans les communautés qu’ils ont appris à connaître au cours de leur séjour avec Tandana; prendre soin de leur environnement local; et entraîner ceux qui les entourent à joindre leurs mains avec les autres.  Certains des membres des communautés avec qui nous avons un partenariat en Équateur et au Mali ont aussi été inspirés à entreprendre de nouvelles initiatives et de réaliser leurs rêves.  Quand Claudia Fuerez s´est rendu compte que les bénévoles de Tandana aimaient apprendre à cuisiner son dessert local favori, elle rêvait de fonder une entreprise de tourisme familial, basée sur le partage de sa culture à travers sa cuisine et autres activités.  L’entreprise est maintenant en plein essor. Elle offre des cours de cuisine, des repas, de la musique et d´autres expériences aux visiteurs étrangers.  Encouragées par le Programme d´épargne pour le changement au Mali, les femmes ont lancé des entreprises de fabrication de tissus, de maraîchage et de commerce des graines.  Segundo Moreta, qui a accueilli de nombreux volontaires de Tandana chez lui, a publié son récit, « Juanita, le papillon coloré, » afin de partager des aspects de sa culture avec d’autres. 

Merci d’avoir rendu ce travail possible.  C’est à cause de chacune de vos contributions que Tandana permet aux gens de se rencontrer, en tant qu’amis et  faire émerger tant de bonnes choses de la rencontre.

Je vous invite à vous joindre au voyage, alors que nous amorçons notre deuxième décennie.  Nos amis au Mali et en Équateur ont bien d’autres rêves palpitants pour leurs communautés.  En fait, la situation économique actuelle dans les deux pays restreint les autres sources d’aide, ce qui les conduit à faire de plus en plus de demandes de soutien à Tandana.  Vous pouvez nous aider à donner suite à nos engagements, en tant que partenaires responsables dans les relations que nous avons bâties.  Et vous pouvez nous aider aussi à faire preuve de respect à l’égard de ces peuples qui trop souvent ont été ignorés lors de la conception de solutions à leurs prétendus problèmes. 

Je vous invite, en outre,  à perpétuer la vision de Tandana d’esprit de respect, de responsabilité et de partage partout où que vous alliez.  Nous en avons besoin aujourd´hui, plus que jamais, dans notre pays, dans notre monde et dans les nombreuses communautés où chacun d’entre nous interagit avec les autres.  Sortons, et regardons chaque personne que nous rencontrons comme un être humain qui pourrait devenir un ami. 

Thank You Dear Tandana Family

Margarita con su familia

Margarita con su familia en su ceremonia de graduación

Esta vez escribo para enviar mi agradecimiento infinito por confiar en mí y apoyar cada esfuerzo realizado para avanzar un paso más y llegar con éxito a la meta.

Soy Margarita una de las primeras estudiantes que inicie con la beca para finalizar el último año de bachillerato en el periodo 2007-2008, luego trabaje por dos años y empecé a estudiar en 2011 la universidad, fui la primera estudiante Universitaria de Tandana.

Cuando fui aceptada para la Beca de la Fundación Tandana fui a matricularme en la Universidad con mucha alegría, en ese momento sentí que mi sueño se haría realidad y que esa oportunidad yo tenía que aprovechar.

Recuerdo que las primeras clases no eran fáciles, y me di cuenta el cambio que fue el colegio con la Universidad. En ese momento yo trabajaba de lunes a viernes y estudiaba los Sábados y Domingos, después de salir del trabajo tenía que correr a la casa a desarrollar las tareas de la universidad, al llegar el fin de semana madrugaba más para alistarme y caminar a tomar el primer turno de autobús que pasaba a las 6:10 am a Panecillo, este bus me llevaba hasta Otavalo y luego coger otro bus a Ibarra y finalmente un bus urbano que me dejaba a tres cuadras de la universidad.

A transcurrido mucho tiempo desde que entre a la universidad hoy recuerdo cuando caminaba por los pasillos, cruzaba una cancha y subía por las gradas hasta llegar a mi aula, este segundo piso no me gustaba porque hacía mucho ruido era un edificio antiguo, el piso era de tablas.

Ya en los últimos semestres se amplió más la institución con el nombre Edificio Sucre, este se encuentra a cuatro cuadras de la universidad principal, entonces estuve en este nuevo edificio en el tercer piso,subíamos corriendo las gradas y bajaba toda velocidad para alcanzar al bus que pasa por la puerta de la universidad y esta aula tenía dos historias miedosas que contaba un docente cuando nos sentíamos cansadas.

Desarrollando mi tesis me he demorado mucho tiempo, porque siempre existen correcciones, y justo cuando empecé a hacer esta se enfermó mi abuelito y tuve que cuidarlo ya que vive muy cerca de mi casa, luego de su fallecimiento se presentaron problemas familiares y tuve que atenderlos, todo esto y más razones no hubieran justificado el quedarme sin graduarme…

Con el esfuerzo necesario termine mí tesis y la presenté para su último análisis. Un día viernes me acerque a la universidad, en la cual me dijo el personal encargado de los grados que el lunes debo presentar con correcciones y empastado si deseaba graduarme en el mes de diciembre, aquí fue mi última velada hice todo el esfuerzo y logre entregar el empastado en el día indicado, dentro de una semana tenía la defensa de tesis.

Llegó el día 13 de diciembre del 2016, me fui temprano a la universidad a seguir repasando, a las 7:00 pm, llamaron por mi nombre, era el momento de presentar mi Tesis oralmente y entré confiada en mí porque estudié mucho para este momento. Esta exposición solo era por 15 min., luego de exponer mi tema, cada personal del tribunal me hicieron algunas preguntas y después me dijo: puede salir a fuera a esperar hasta que me llamen nuevamente, volvieron a llamarme y dijo: entre con su familia yo estaba muy nerviosa y no sabía que pasaría.

Al entrar junto con mi familia vi en la mesa del tribunal la muceta y la capa lista, en ese momento desaparecieron todas mis preocupaciones, sentí inmensa felicidad y entre mí dije: ¡¡me he graduado!!!

Quiero expresarles mi agradecimiento desde el fondo de mi corazón a mi PADRINO O MADRINA, que en mi costumbre significa segundo padre o madre y por eso puedo decir gracias papá o mamá por creer en mí y tener paciencia hasta culminar mi carrera; por ayudar a cumplir el sueño de mi mamá que está en el cielo, como fue su deseo; de la misma manera mi hermana, mi papa y mi abuelita están muy agradecidas por la gran ayuda económica.

Mi título es: INGINIERA EN CONTABILIDAD SUPERIOR, AUDITORÍA Y FINANZAS C.P.A., y mi promedio de primero a noveno nivel fue 8.5 y la nota de la defensa es 9, por lo tanto mi promedio final es 8.75.

También quiero aprovechar la oportunidad para expresar mis sinceros agradecimientos a cada persona de la Fundación por brindarme ese apoyo moral y espiritual cuando más los necesité, por aguantarme tanto en esos momentos fáciles y difíciles, gracias por tanta comprensión. A todos ustedes mi eterno agradecimiento.

Gracias por la oportunidad tan maravillosa por regalarme sueños hermosos y muy valiosos que me impulsan a seguir adelante.

Ahora mi sueño es estudiar el idioma inglés que me permita comunicar con facilidad con extranjeros que nos visitan; tener una mejor redacción cuando trabaje en la contabilidad con Herman; poder leer productos, servicios o artículos que siempre vienen en inglés; si se presenta oportunidad deviaje, hacerlo sin dificultad; y es uno de los requisitos para estudiar maestría si en algún momento tenga la oportunidad, por todo esto para mí es muy importante aprender el idioma extranjero.

Quiero despedirme no con un adiós sino un hasta siempre… DIOS LES BENDIGA

Con Amor…     Margarita Fuerez

Margarita

Margarita

I am writing to send my deep gratitude for trusting in me and supporting my every effort to go one step further and successfully reach my goal.

I am Margarita, one of the first students to receive a scholarship to finish the last year of high school for the 2007/2008 school year. I then worked for two years and in 2011 started to study at the university. I was Tandana’s first University scholarship student.

When I received The Tandana Foundation Scholarship, I went to enroll at the university with great joy. At that moment I felt that my dream would come true and that I had to take advantage of the opportunity.

I remember that the first classes were not easy, and I realized the difference between high school and university. At that time, I worked from Monday to Friday and studied Saturdays and Sundays. After work I had to run home to complete my university homework, and on the weekend I would get up early in order to catch the first bus at 6:10 am from Panecillo. This bus would take me to Otavalo, and then I would take another bus to Ibarra. I would finally take a city bus that would leave me three blocks from the university.

A long time has passed since I entered university and today I still remember when I used to walk down the hallways, cross a courtyard and walk up the stairs to my classroom. I did not like the second floor because it was noisy and because it was an old building with a wooden floor.

In the last semesters, the university expanded to a new building called Edificio Sucre. This building was only four blocks away from the main university. I had classes in this new building on the third floor. We would run up and down the stairs at full speed to catch the bus that passed in front of the front door of the university. There were two scary stories about this building that the teacher told us when we were tired.

I have taken a long time to do my thesis because there were always corrections. When I started my grandfather became sick and I had to take care of him because he lives very close to my house. After his death there were several family problems which I had to take care of.  All this and more reasons would never have justified not graduating…

With the necessary effort I finished my thesis and I presented it for its final analysis. On a Friday, I went to the university where the staff in charge of the academic grades told me that on Monday I should present it with corrections and in a bound book if I wanted to graduate in the month of December. I made all the effort necessary and managed to present it on the appointed day. Within one week I would have the results of the thesis.

On December 13, 2016, I went to the university early to continue studying. At 7:00 pm my name was called and it was the moment to present my thesis orally and I felt totally confident because I had studied a lot for this moment. My oral presentation only took 15 minutes. After my presentation, each member of the tribunal asked questions and told me to wait outside until my name was called again. I was called again and told to enter with my family. I was very nervous and did not know what would happen.

When I entered with my family, I saw the graduation outfit on the table. At that moment all my worries disappeared. I felt immense happiness and to myself I said: I have graduated!!!

I want to express my gratitude from the bottom of my heart to my GODFATHER or GODMOTHER, whoever has been supporting me, which according to my customs means second father or mother and that is why I can say thank you mom and dad for believing in me and having patience until I finished my career; for helping me fulfil my mother’s dream. She is in heaven, and it was her wish that I should finish school; also my sister, my dad and my grandmother are very grateful for the great economic help.

My title is: ENGINEER IN SUPERIOR ACCOUNTING, AUDITING AND FINANCE, and my average grade from first to ninth level was 8.5 and the defense score is 9, so my final average is 8.75.

I also want to take this opportunity to express my sincere thanks to each staff member of The Tandana Foundation for providing me with their moral and spiritual support when I most needed it. For putting up with me in those easy and difficult moments, I thank you for such understanding. To all of you my eternal gratitude.

Thank you for the wonderful opportunity that allowed me to have beautiful and precious dreams that motivate me to continue on.

Now my dream is to study English, which will allow me to communicate easily with foreigners who visit us, to write better when working in accounting with Herman; and to read labels on products, services or articles that always come in English. If the opportunity arises, I would like to do it for sure. It is one of the requirements to study for a Masters if at any time I have the opportunity to do that. Because of all of this, it is very important to learn a foreign language.

I do not want to say goodbye but instead until next time…. GOD BLESS YOU

With Love … Margarita Fuerez

Margarita

Margarita

J’écris pour vous exprimer ma profonde gratitude pour m’avoir fait confiance et soutenu tous mes efforts d’aller un peu plus loin et d’atteindre avec succès mon objectif.

Je suis Margarita, une des premières étudiantes à recevoir une bourse pour compléter la dernière année de lycée pour l’année scolaire 2007/2008. J’ai ensuite travaillé pendant deux ans et, en 2011, j’ai commencé mes études à l’Université. J’étais la première étudiante ayant une bourse universitaire de Tandana…

Quand j’ai reçu la bourse de la Fondation Tandana, c’est avec grande joie que je me suis inscrite à l’Université. À ce moment là, j’ai senti que mon rêve se réaliserait et que je devais profiter de l’occasion.

Je me souviens que les premières classes ne furent pas faciles, et que je me rendis compte du changement entre le lycée et l’Université. À cette époque, je travaillais du lundi au vendredi et étudiais les samedis et dimanches. Après le travail, je devais courir à la maison pour finir mes devoirs de l’université, et le week-end me se levais tôt pour prendre le premier bus, à 06h10 du matin, destination Panecillo. Ce bus me menait à Otavalo, d’où je prenais un autre bus vers Ibarra. Finalement, un autobus urbain me laissait trois blocs de l’Université.

Beaucoup de temps est passé depuis mon entrée à l’Université et, aujourd’hui, je me souviens encore lorsque je marchais dans les couloirs, traversais la cour et montais les escaliers vers ma classe. Je n’aimais pas le deuxième étage, car il était bruyant et que c’était un vieil immeuble avec un plancher en bois.

Au cours des derniers semestres, l’université s’élargit sous le nom d’Edificio Sucre. Cet immeuble se trouvait à seulement quatre pâtés de maison de l’université principale. Je suivais des cours dans ce nouvel immeuble, au 3ème étage. Nous courrions et descendions les escaliers à toute vitesse pour attraper le bus qui passait devant la porte d’entrée de l’Université. Cette salle de classe avait deux histoires effrayantes, que nous racontait l’un des enseignants lorsque nous étions fatigués.

J’ai mis beaucoup de temps à rédiger ma thèse, car il y manquait toujours quelque correction.  Tout au début, mon grand-père est tombé malade et j’ai dû prendre soin de lui, car il habitait très près de chez moi. Après sa mort, plusieurs problèmes familiaux ont surgit, dont j’ai dû m’occuper. Tout cela et bien d’autres raisons n’auraient pas justifié ne pas obtenir mon diplôme…

Avec l’effort nécessaire, j’ai terminé ma thèse et l’ai présentée pour analyse finale. Un vendredi, je me suis présenté à l’Université où le personnel chargé des grades universitaires m’a demandé de présenter, le lundi suivant, ma thèse corrigée, sous format relié, si je tenais à obtenir le diplôme au mois de décembre. Je fis tous les efforts nécessaires et réussis présenter celle-ci à la date fixée. Dans la semaine, je recevrais les résultats de la thèse.

Le 13 décembre 2016, je me suis rendue de bonne heure à l’Université, pour continuer à étudier. À 19 heures, ce fut mon tour de présenter ma soutenance de thèse; je me sentais confiante car j’avais beaucoup étudié pour en arriver là. Ma soutenance ne prit que 15 minutes. Après ma présentation, les membres du tribunal me posèrent tour à tour plusieurs questions et il me fut demandé d’attendre à extérieur jusqu’à ce que mon nom fût appelé à nouveau. Je fus appelée à nouveau, et on me demanda d’entrer avec ma famille. J’étais très nerveuse et ne savait pas ce qui arriverait.

Quand je suis entrée avec ma famille, j’ai vu la tenue de remise de diplôme sur la table. À ce moment là, tous mes soucis ont disparu. J’ai senti un immense bonheur et me suis dit à moi-même: J’ai obtenu le diplôme!!!

Je tiens à exprimer ma gratitude, du fond du cœur, à mon PARRAIN ou ma MARRAINE qui, selon mes coutumes, signifie un deuxième père ou une deuxième mère et c’est pour cela que je peux dire merci, maman et papa, d’avoir cru en moi, d’avoir patienté jusqu’à ce que j’ai eu terminé ma carrière et de m’avoir aidé à accomplir le rêve de ma mère. Elle est au ciel, et c’était son souhait que je termine mes études; ma sœur, mon père et ma grand-mère sont également très reconnaissants pour l’importante aide économique.

Mon titre est : INGÉNIEUR EN COMPTABILITÉ, FINANCES ET AUDIT SUPÉRIEURS et ma note moyenne, du premier au neuvième niveau, a été de 8,5 et ma note de soutenance est de 9, donc ma moyenne finale est de 8,75.

Je tiens également à saisir cette occasion pour exprimer mes sincères remerciements à chaque membre du personnel de la Fondation pour m’avoir offert leur soutien moral et spirituel lorsque j’en avais le plus besoin. Pour m’avoir endurée dans ces moments faciles et difficiles, merci pour une telle compréhension. À vous toutes et tous, ma gratitude éternelle.

Merci pour la merveilleuse opportunité qui m’a permis de concevoir de beaux et précieux rêves, qui m’encouragent à continuer.

Maintenant mon rêve est d’étudier l’anglais, pour me communiquer facilement avec les étrangers qui nous visitent. D’être capable de mieux écrire pour mon travail comptable avec Herman; d’être capable de lire les produits, services ou articles qui viennent toujours en anglais. Si l’occasion se présente, je tiens à le faire sans difficulté. C’est une des exigences pour poursuivre des études de maîtrise, si à un moment donné j’en ai l’occasion. En raison de tout cela, il est très important d’apprendre une langue étrangère.

Je ne veux pas dire adieu, mais plutôt à la prochaine… QUE DIEU VOUS BÉNISSE

Avec amour… Margarita Fuerez

Margarita

Margarita

Scholarship Student Interns at a Nursing Home and a Health Center

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AQUÍ ME ENCUENTRO CON LOS ABUELITOS

AQUÍ ME ENCUENTRO CON LOS ABUELITOS

OTAVALO 19 DE OCTUBRE DEL 2016

Para: La Fundación Tandana

De: Lady Martinez

Hola Tandana por medio de la presente les quiero dar un enorme agradecimiento por su ayuda ya que sin ella no podría seguir cumpliendo mis sueños de antemano darles mis sinceras felicitaciones por su décimo aniversario.

Bueno les voy a contar mis anécdotas en todo este periodo de mis estudios he aprendido mucho como ser humano y profesional ya que con las ciencias de la salud debemos aprender todo a conciencia ya que estamos poniendo en práctica lo aprendido con seres humanos.

La verdad nunca se me hizo o se me hace difícil el estudio ya que me encanta lo que yo escogí me gusta muchísimo ser una enfermera de corazón en el periodo de los últimos días del segundo semestre hasta el tercer semestre tuve una bonita experiencia ya que tuve que realizar mi programa de vinculación y escogí ir a un lugar muy lindo que a mí me encantó esa experiencia tuve que realizarlo en un centro del adulto mayor tuve muchas emociones, tristezas y todo no se cómo explicarlo con todos los abuelitos que los tuve que atender todos se quedaron con un pedacito de mi corazón ya que el amor de ellos es incondicional son una ternurita aprendí muchísimas cosas con el personal como atender correctamente al adulto mayor, como bañarlos, cambiarlos algunos no podían comer por si solos teníamos que ayudarlos teníamos que tener mucha paciencia ya que cuando llegamos a esa edad somos niños otra vez, les daba su medicamento algunos no querían tomar pero con juegos les hacía tomar para que se sientan mejor y calmar su dolor cuando me contaban sus tristezas que no les van a visitar sus hijos se me hacia el corazón pequeño ya que da mucha tristeza escuchar eso pero con un abrazo un te quiero ellos se conforman y se olvidan un momento de su tristeza

Al momento que ya me tocó despedirme porque ya había acabado mi programa fue muy doloroso me encariñe mucho con ellos son grandes seres humanos, pero fue una experiencia demasiado bonita.

Seguí con mis clases hasta acabar del tercer semestre y una semana antes de acabar nos avisaron que teníamos que ir a las practicas pre-profesionales y pues desde ese día hasta ahora sigo en prácticas.

En el poco tiempo que me encuentro en el Centro de Salud Tabacundo he aprendido demasiadas cosas todo el personal de la unidad trabajan en equipo eso es lo primordial para que haya un buen ambiente que haya compañerismo, la persona que está a nuestro cargo es una excelente profesional gran ser humano no es egoísta nos permite realizar varias cosas los médicos igual son grandes en todo les hago preguntas me responden sin ningún problema me gusta atenderles a los pacientes con mucho respeto, paciencia y lo primordial la humildad como a mí me gustaría que me tratasen si estuviese en el lugar de ellos.

Al momento de colocar los medicamentos los hago con mucho cuidado para no dañar al paciente yo igual con mi bioseguridad yo realizo de todo y me gusta ayudar al igual en lo que pueda no me gusta estar quieta , inyecto, realizo curaciones, retiro puntos, damos charlas, recibo charlas, lavo y preparo material, realizo el hace general de la unidad hasta hoy en día no he tenido ninguna queja de mi desempeño y luego que acabe mis practicas tengo que regresar a mi universidad a seguir con mis estudios hasta culminarlos.

No fue fácil pero lo logre y lo estoy logrando seré una profesional una buena enfermera y muy agradecida con su ayuda ya que sin ella no podría seguir les agradezco una inmensidad bueno

Eso es lo que les puedo contar lo que he realizado les envió mi más cordial saludo les dejo unas fotos muchas gracias

Att. Lady

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AQUÍ FUE MI PRIMERA CANALIZACION

                                                                              OTAVALO; OCTOBER 19, 2016

To: The Tandana Foundation

From: Lady Martinez

Hello Tandana. Through this letter I want to express to you my enormous thanks for your support because without it I could not continue with my dreams, as well as offer you my sincere congratulations on your tenth anniversary.

Well, I’m going to tell you some anecdotes from my time studying. I have learned a lot, both as a human being and professional since in the Health Sciences field we must learn everything consciously. We have to put into practice what we have learned with real patients.

The truth is I never found it difficult to study because I love what I chose. I really like being a cardiac nurse. From the last days of the second semester until the third semester, I got to go to a very nice place where I loved the experience. I went to a nursing home. I was filled with many emotions, including sadness. I don’t know how to explain everything I felt when spending time with all the grandparents. I had to attend to them all and I left them with a piece of my heart since their love is unconditional. I learned a lot of things from the staff, including how to properly care for the elderly, how to bathe them, and change them. Some could not eat on their own, so we had to help them. We had to have a lot of patience. When we reach that age, we are like children again. I gave them their medication although some did not want to take it. However, with games we made them take it to make them feel better and calm their pain. When they told me they were sad because their children don’t visit them, it made me sad. It’s so sad to hear, but with a hug, one “I love you,” they forget their sadness for a moment.

When it was time to leave because I had finished my internship, it was very painful because I had grown fond of them. They are great human beings and it was a very beautiful experience.

ONE OF OUR ACTIVITIES IS TO BATHE THE PATIENTS.

ONE OF OUR JOBS IS TO BATHE THE PATIENTS.

I continued with my classes during my third semester. The week before we finished we were told that we had to do our pre-professional clinicals, so that’s what I’m doing now.

In the short time that I have been at the Tabacundo Subcentro, I have learned many things. All the staff work as a team and it is essential to have a good environment and to work together. The person who is in charge of us is an excellent professional and a great human. She is not selfish, and allows us to do many things. Also, the doctors are great. I ask a lot of questions but they always answer me without any problems. I like to attend to the patients with a lot of respect, patience, and humility. I would like  to be treated like that if I were in their place.

When I am administering medicine I do it carefully so I don’t injure the patient. I am the same with all the biosecurity measures. I do everything in my field. I like to do all that I can do because I don’t like to stay still. I do injections, cures and, remove stitches. We also give lectures and attend lectures. I also clean and prepare medical supplies and I clean the entire unit. Up until now, I haven’t had any complaints about my performance. Now that I am finished with my clinicals, I have to return to my university to continue with my studies until I graduate.

I can say that it hasn’t been easy, but I did it, and I’m getting to be a professional and a good nurse. I’m very grateful for your support because without it I can’t continue. Thank you immensely.

Well, that’s all that I can share with you about what I did, and what I’m doing.

I send you my best regards and want to share some pictures with you. Thanks!

Sincerely,

Lady

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THIS IS MY LAST DAY IN THE LAB BEFORE GOING TO DO PRE-PROFESSIONAL CLINICALS.

OTAVALO; 19 Octobre 2016 

À: Fondation Tandana 

Par: Lady Martinez 

Salut Tandana, Par cette lettre, je voudrais exprimer mes remerciements pour votre soutien, sans lequel, je ne pouvais pas continuer à réaliser mes rêves, aussi bien que vous offriez mes sincères félicitations pour votre dixième anniversaire.

Donc, je vais vous raconter quelques anecdotes qui sont arrivés pendant mes études. J’ai beaucoup appris, à la fois en tant qu’être humain et professionnel, car dans le domaine des sciences de la santé, nous devons tout apprendre consciencieusement. Nous devons mettre en pratique ce que nous avons appris avec de vrais patients.

La vérité est que je n’ai jamais trouvé ça difficile à étudier, car j’aime ce que j’ai choisi. J’aime vraiment être infirmière cardiaque. Depuis les derniers jours du deuxième semestre jusqu’au troisième semestre, je suis arrivé à un endroit très agréable où j’ai aimé l’expérience. Je suis allé à une maison de repos. J’ai été rempli de beaucoup d’émotions, y compris la tristesse. Je ne sais pas comment expliquer tout ce que j’ai ressenti pendant le temps que j’ai passé avec les grands-parents. J’ai pris soin de tous. Je les ai laissés avec un morceau de mon cœur, car ils aiment inconditionnellement. J’ai appris beaucoup de choses du personnel, y compris comment soigner convenablement les personnes âgées, comment les baigner et les changer Quelques-uns ne pouvaient pas manger seuls, alors nous devions les aider. Nous devions avoir beaucoup de patience. Quand nous atteignons cet âge, nous sommes à nouveau comme des enfants.  Je leur ai donné leurs médicaments, même si certains ne veulent pas les prendre. Avec des jeux nous avons réussi à leur donner le médicament afin qu’ils puissent se sentir mieux et calmer leur douleur. Quand ils m’ont dit qu’ils étaient tristes parce que leurs enfants ne leur rendent pas visite, ça me rendait triste. Il est tellement triste d’entendre, mais avec un câlin et « je t’aime», ils oublient leur tristesse pour un moment.

Quand j’ai fini mon stage, il a été très douloureux de partir parce que j’avais pris d’affection pour eux. Ils sont de grands êtres humains et, c’était une très belle expérience.

Après avoir terminé le stage, j’ai poursuivi mes études au cours du troisième semestre. La semaine avant que nous ayons terminé le semestre, on nous a dit que nous devions faire nos ‘cliniques pré-professionnelles’, alors c’est ce que je fais maintenant.

J’ai appris beaucoup de choses au cours de ma courte période à ‘Tabacundo Subcentro’. Tout le personnel a travaillé en équipe. Il est essentiel d’avoir un bon environnement de travail et de travailler ensemble. Notre superviseur est un excellent professionnel et une personne extraordinaire. Elle n’est pas égoïste. Elle nous permet de faire beaucoup de choses. Aussi, les médecins sont tous formidables. Je pose beaucoup de questions, mais ils me répondent toujours sans aucun problème. J’aime assister aux patients avec beaucoup de respect, de patience et d’humilité. Je voudrais être traité comme ça si j’étais à leur place.

Quand je donne des médicaments, je le fais soigneusement afin de ne pas blesser le patient. Je suis également attentif à toutes les mesures de bio-sécurité. Je fais tout dans mon domaine d’expertise. Je suis pro actif parce que je déteste n’avoir rien à faire. Je fais des injections, des cures et, enlever les points de suture. Nous donnons et assistons également à des conférences. Je nettoie et prépare les fournitures médicales et aussi toute l’unité médicale. Jusqu’à présent, je n’ai eu aucune plainte à propos de ma performance. Maintenant que j’ai fini avec mon stage, je dois retourner à mon université pour poursuivre mes études jusqu’à obtention de mon diplôme.

Je peux dire que cela n’a pas été facile, mais je l’ai fait et je vais devenir un professionnel et une bonne infirmière. Je vous remercie pour votre soutien, sans ça, je ne peux pas continuer. Je vous remercie énormément.Voilà tout ce que je peux partager avec vous à propos de ce que je faisais et ce que je fais.

Je veux partager quelques photos avec vous. Je vous envoie mes meilleures salutations. Merci!

Cordialement,

Lady

RENCONTRE AVEC TOUS LES AÎNÉS POUR FAIRE DES ACTI-VITÉS LUDIQUES POUR RÉDUIRE LEUR STRESS UN PEU ET AUSSI DE PARTAGER UN MEILLEUR REMÈDE, QUI EST UN SOURIRE. TOUTES CES ACTIVITÉS SONT RÉALISÉES GRÂCE AU SOUTIEN DE TANDANA.

RENCONTRE AVEC TOUS LES AÎNÉS POUR FAIRE DES ACTIVITÉS LUDIQUES POUR RÉDUIRE LEUR STRESS UN PEU ET AUSSI DE PARTAGER UN MEILLEUR REMÈDE, QUI EST UN SOURIRE.
TOUTES CES ACTIVITÉS SONT RÉALISÉES GRÂCE AU SOUTIEN DE TANDANA.

Ecuadorian Students Expand Their Educational Horizons

summer school students

summer school students

This summer, approximately 60 students – ranging in age from 10 to 16 years old – spent five weeks of their summer participating in Tandana’s summer school program in Ecuador. Students from six different rural communities attended this year’s program, which was held at the Ulpiano Navarro school in the community of Quichinche. Approximately half of the students enrolled in the program were Tandana’s scholarship students.

From July 11th to August 12th, the students attended the program from 8:30 a.m. to 12:30 p.m. each weekday. Monday through Thursday, the students took academic courses. Each Friday, everyone went on a fun filled trip to places such as the condor park, the Taxopamba waterfall, and a local weather station.

During the first week of summer school, all the students were given an English pretest. Based on how they did on this test, and their age and grade level, they were divided into three English classes. The students took English classes for an hour each day. By the end of the program, the students were much more comfortable with the language and confident in their abilities.

Along with their English classes, the students took two elective classes each day. They were able to take different elective classes each week. The students had a tremendous variety of electives to choose from, including math, theater, science/climate, dance, animals of Ecuador, and painting to name a few. Yoga was one of the most popular electives offered this summer. The students had never experienced this form of exercise before.

“The summer school program was very good and it seemed to me very short as later at home, I got bored. However, it made me remember what I had learned in school. Everything we did was fun and most of us enjoyed Michael’s class. We also liked the English class and the Natural Science class. The teacher taught us about animals and we enjoyed that,” said student Shirley Melo.

The summer school coordinator and two Tandana volunteers taught the majority of the classes. The Tandana staff brought a lot of knowledge to their classes. Summer School Coordinator, Emily Della Fera, has been in charge of Tandana’s summer school program for the past two summers. Emily is a former Tandana intern, who now lives in Ecuador and teaches English. She has a bachelor’s degree in Spanish Language with a minor in Italian from Temple University. Emily also has a CELTA (Certificate in Teaching English to Speakers of Other Languages) from Cambridge University.

Volunteer Michael McMillan previously taught natural history to a diverse group of students while leading an outdoor experiential program. He has bachelor’s degrees in Environmental Science and Spanish Language with a minor in Biology. Volunteer Hank Fincken taught theater classes to this year’s students. He owns a theater company named A National Theater Company of One and has spent the last 25 years performing his 8 original one-man plays throughout the United States, Spain, and South America.

Several other individuals helped the Tandana staff to teach classes. Alfredo Flores, a local Ecuadorian teacher taught math and a plants class. Two different groups of Tandana student volunteers spent two different weeks helping teach electives. Student volunteers involved with the REACH program taught for one week and Technology Service Corps students helped the other week. Having the volunteer groups teach allowed the summer school students to be broken into small groups and receive more attention from their teachers. Getting to interact with a variety of different people, was one of the summer school students’ favorite parts of the program.

“I liked the summer school program very much because I met new people and made new friends. I learned new things in English,” said summer school student Kerlly Gualsaqui.

During the last week, the students performed a play based on Segundo Moreta Morales’s children’s book Juanita the Colorful Butterfly. The play was one of the highlights of this year’s summer school program. All the time the students put in to memorizing their lines was clear when they performed the play. The teachers were proud of their students for stepping out of their comfort zones and completing this project. You can view a video of the performance below.

Below are copies of some thank you notes that students wrote, expressing their appreciation for the classes.

 

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Congratulations to the students and teachers of this year’s summer school program. We are so proud of all you accomplished this summer!

 

Estudiantes de verano

Estudiantes del curso vacacional

Estas vacaciones, aproximadamente 60 estudiantes – con edades entre 10 y 16 años – pasaron cinco semanas participando en el programa de Cursos Vacacionales de Tandana en Ecuador. Estudiantes de seis comunidades rurales diferentes asistieron al programa de este año, que tuvo lugar en la escuela Ulpiano Navarro en la comunidad de Quichinche. Más o menos la mitad de estudiantes inscritos en el programa eran alumnos becados por Tandana.

Del 11 de julio al 12 de agosto, los estudiantes acudieron al programa de 8:30 a.m. a 12:30 p.m. todos los días entre semana. De lunes a jueves, tenían clases académicas. Cada viernes, todos iban a una excursión entretenida a sitios como el Parque Cóndor, la cascada de Taxopamba, y a una estación meteorológica.

Durante la primera semana de los Cursos Vacacionales, todos los alumnos hicieron examen de nivel de inglés. Basándose en cuan bien hizo cada uno el examen, así como en su edad y curso en la escuela, fueron divididos en tres clases de inglés. Tenían clases de este idioma una hora al día. Al final del programa, se encontraban mucho más cómodos con la lengua y con más confianza en sus habilidades.

Junto con las clases de inglés, los estudiantes tenían dos clases de optativas cada día. Podían escoger diferentes materias cada semana. Tenía una tremenda variedad de optativas para escoger, incluyendo matemáticas, teatro, ciencias/ clima, baile, animales de Ecuador y dibujo, por nombrar algunas. Yoga fue una de las más populares entre las que se ofrecieron este verano. Los alumnos nunca habían probado esta forma de ejercicio previamente.

El curso vacacional estuvo muy bien y el tiempo me parecio muy poco porque luego estaba aburrida en mi casa, pero me sirvio de mucha ayuda recordar lo que ya habia aprendido en la escuela y todo lo que hicimos me parecio muy divertido y a la mayoria nos gusto la clase de Michael tanto como la de Ciencias Naturales como la de ingles.  Nos gustó lo que nos enseñó sobre los animales,” dijo la estudiante Shirley Melo.

La coordinadora de los Cursos Vacacionales y dos voluntarios de Tandana dieron la mayoría de clases. El equipo de Tandana trajo muchos conocimiento a las clases. La coordinadora, Emily Della Fera, ha estado a cargo del programa de Cursos de Tandana los últimos dos años. Emily es una antigua pasante de Tandana, que vive ahora en Ecuador y enseña inglés. Tiene una licenciatura en Español con Italiano como asignatura secundaria por Temple University. También tiene el CELTA (Certificado de Enseñanza de Inglés como Segundo Idioma) por la Universidad de Cambridge.

El voluntario Michael McMillan ha enseñado anteriormente historia natural a un diverso grupo de estudiantes mientras dirigía un programa de experiencia al aire libre. Es licenciado en Ciencia del Medioambiente y Español con biología como asignatura secundaria. El voluntario Hank Fincken impartió las clases de teatro este año. Tiene una compañía de teatro llamada Una  Compañía Nacional de Teatro de Uno (A National Theater Company of One) y ha pasado los últimos 25 años actuando con sus ocho originales obras de una persona por Estados Unidos, España y América del Sur.

Muchos otros individuos ayudaron al equipo de Tandana a dar las clases. Alfredo Flores, un profesor local ecuatoriano se encargó de las clases de matemáticas y plantas. Dos grupos diferentes de los estudiantes voluntarios de Tandana pasaron dos semanas diferentes ayudando a impartir las optativas. Los voluntarios estudiantes involucrados en el programa REACH enseñaron durante una de las semanas y los del Cuerpo de Servicio Tecnológico durante la otra. Tener a los grupos de voluntarios como profesores permitió que los estudiantes se dividiesen en pequeños grupos, recibiendo así mas atención por parte de cada maestro. Poder interaccionar con una gran variedad de gente diferente fue una de las partes favoritas de los estudiantes.

“Me gustó bastante el curso porque conocí nuevas personas y tambien amigos. Aprendí algo nuevo en ingles,” dijo la alumna Kerlly Gualsaqui.

Durante la última semana, los estudiantes representaron una obra basada en el libro infantil de Segundo Moreta Morales Juanita la Mariposa Colorida. La representación fue una de las cosas más destacables de los Cursos este año. Los profesores estuvieron orgullos de sus alumnos por haber salido de sus zonas de confort y completar este proyecto. Puedes ver el video del espectáculo abajo.

Debajo hay copias de algunas de los mensajes de agradecimiento que escribieron los estudiantes, expresando su apreciación por las clases.

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Enhorabuena a los estudiantes y profesores de los Cursos Vacacionales de este año. ¡Estamos muy orgullosos de todo lo que han conseguido este verano!

 

Étudiants d'été

Étudiants d’été

Cet été, environ soixante étudiants âgés de dix à seize ans ont passé cinq semaines dans un programme de cours d’été mis en place par la fondation Tandana en Equateur. Ces derniers viennent de six communautés rurales différentes et ont participé à ce programme au sein de l’école Ulpiano Navarro dans la communauté de Quichinche. Environ la moitié des étudiants ont obtenu une bourse de la fondation Tandana.

Du 11 juillet au 12 août, chaque jour de la semaine, les étudiants ont suivi des cours de 8h30 a 12h30. Du lundi au jeudi, cours academiques, le vendredi, sortie scolaire amusante dans des lieux comme le parc Condor, les chutes Taxopamba ou encore la station météorologique locale.

La première semaine, nous leur avons fait passer un test d’anglais. Nous les avons ensuite séparés en trois groupes d’anglais selon leur résultat, leur âge et leur classe. Ils suivaient une heure d’anglais par semaine; à la fin du programme scolaire, ils se sentaient beaucoup plus à l’aise avec la langue et en confiance avec eux-meme.

En plus de leur classe d’anglais, les étudiants ont choisi deux autres classes en option dans la journée. Chaque semaine, ils pouvaient changer de cours. Il y avait entre autres maths, théatre, sciences/climat, danse, les animaux de l’Equateur , peinture. Les classes de Yoga sont celles qui ont eu le plus de succés, les étudiants ne connaissaient pas ou très peu cette forme d’activité physique.

“Ce programme de cours d’été était vraiment bien mais une fois rentrée chez moi, je me suis ennuyee, j’ai realisé qu’il avait été trop court. Néanmoins, je me suis souvenue de ce que j’avais appris à l’école. Tout ce qu’on a fait était amusant et la majorité d’entre nous a adoré les cours de Michael. Nous avons aussi beaucoup aimé les cours d’anglais et ceux de sciences naturelles.  Le professeur nous a beaucoup appris sur les animaux et cela nous a beaucoup plu.” dit l’étudiante Shirley Melo.

La coordinatrice du programme ainsi que deux bénévoles de la fondation Tandana  se sont chargés de la majorité de l’enseignement des cours. Chaque membre de la fondation  a apporté ses connaissances et son aide. La coordinatrice Emily Delia Ferra est responsable de ce programme depuis deux ans déjà. C’est une ancienne stagiaire de la fondation. Elle vit a présent en Equateur où elle y enseigne l’anglais.  Elle possède une licence en espagnol avec option italien de l’université de Temple. Elle possède également le diplome Celta (qualification pour enseigner l’anglais a des étrangers) de l’université de Cambrige.

Michael McMillan est bénévole et a enseigné l’histoire naturelle à un groupe d’étudiants lors d’un programme de découverte. Il possède une licence en sciences environementales et une licence en espagnol avec option biologie. Hank Fincken est également bénévole et a été notre professeur de théâtre cette année. Il possède une compagnie de théâtre appelée A National Theatre Company of One et a passé ses 25 dernières années à jouer  huit pièces de ses débuts au Etats-Unis, en Espagne et en Amérique du Sud.

Nombreux sont ceux qui ont aidé les membres de la fondation à enseigner. Un professeur local s’est chargé des maths et des plantes. Pendant deux semaines, deux groupes d’étudiants bénévoles ont participé à l’enseignement des cours optionnels. Ceux du programme REACH ont enseigné la première semaine puis ceux du service programme jeunesse ont enseigné la deuxième semaine. Le fait d’avoir autant de bénévoles nous a permis de diviser les étudiants en petits groupes. Ils ont ainsi pu bénéficier de plus d’attention de la part de leur professeur. Pouvoir communiquer avec autant de personnes différentes est un élément qui leur a également plu.

“J’ai beaucoup aimé le programme car j’ai rencontré de nouvelles personnes et me suis fait de nouveaux amis. J’ai appris de nouvelles choses en anglais.” dit l’étudiante Kerlly Gualsaqui.

La dernière semaine,  les étudiants ont joué une pièce tirée du livre pour enfants Juanita, the colorful butterfly de Segunto Moreta Morales. Ce fut un des moments  les plus forts de cette année. Tout le temps qu’ils ont passé à apprendre leur texte a fini par payer. Les professeurs étaient fiers de leurs élèves, fiers que ces derniers soient parvenus à sortir de leur zone de confort et à finir ce projet.  Vous pouvez voir la vidéo du spectacle.

 

Ci-dessous sont des copies de quelques notes de remerciement que les élèves ont écrites, exprimant leur appréciation pour les classes.

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Félicitations à tous les étudiants et tous les professeurs du programme de cette année. Nous sommes très fiers de ce que vous avez accompli!