The School Building in Guachinguero:A Great Example of What Happens When Everyone Comes Together

The finished building in Guachinguero.

The finished building in Guachinguero.

By Susan Koller

The teachers and parents in Guachinguero, Ecuador are committed to providing the best possible education for their children. They wanted to rebuild and expand one of the buildings at the local elementary school to provide room for, among other things a computer lab, office space, and a community kitchen. The community members asked Tandana for help purchasing materials needed for the construction project. Construction began in the spring of 2014. Several groups of Tandana student volunteers worked side-by-side with the community members to complete the various phases of construction.

Phase 1 – March 2014. Twelve students from George Washington University, in Washington, DC, worked alongside community members to clear massive amounts of dirt and rocks from the construction site. This allowed the craftsmen to dig trenches for the foundation. They also built columns to support the future second story.

school8The George Washington University volunteers noticed that the slide in the school’s playground was dangerously broken, swings were missing, and the seesaw was not working.  After returning home, they donated funds to repair the playground. The students in Guachinguero love the new equipment.

Phase 2 –  April 2014. Sixteen students from Raymond High School, in Alberta, Canada, worked with community members to clear debris from the site and knock down a wall. The building’s existing roof was reinforced and hundreds of cement blocks were placed on the roof. Then, one hundred twenty loads of cement were poured over the blocks.

Phase 3 –  November 2014. Eleven Students from Adventures Cross-Country, in Mill Valley, California, worked with community members plaster the building. They put primer on the building and painted it three different colors.

school3Phase 4 – January 2015. The community members completed this phase through the Andean tradition of minga. A minga is a community work day where many community members work together on a project to benefit the entire community. They tiled the floor with ceramic tiles, installed a counter in the kitchen area, and worked on the electrical wiring.

All that was left to be done after the four phases were complete was to put in doors and windows. Community members installed doors and windows during another minga in February 2015. They also put the final touches on the building’s paint job. Below is a picture showing the four major phases of the construction project.

School phases

The students in Guachinguero really enjoyed having the different groups of volunteers visit their community. Some kids were so excited that they joined in the effort during recess, helping to mix and carry cement. Along with working on the construction project, all three volunteer groups also taught English to the children.

Olimpia Pillajo

Olimpia Pillajo

“I don’t want my students to be afraid of new people. I don’t want them to cower away when people they don’t know come to the community. I want them to stand tall and be proud and greet new people. Since having Tandana and its volunteers here and working with us I have noticed a positive change in my students. They are more open to meet new people, even to greet people in English,” said Olimpia Pillajo, the School Director in Guachinguero.

By February 28 2015, the construction was completed, and the building was opened. The community is thrilled with the new building and held a celebration to inaugurate it.  They used the new community kitchen in the building to prepare a delicious meal for everyone.  All of Tandana’s representatives in Ecuador were invited to the celebration. The video below provides a glimpse into the celebration. A fun day was had by all!

The school building is a great example of just how much can be accomplished when people come together for a common goal.

 

Por Susan Koller

school11Los profesores y padres en Guachinguero, Ecuador están comprometidos en proporcionar la mejor educación posible para sus hijos. Ellos querían añadir un segundo piso a uno de los edificios de la escuela primaria local para proporcionar un espacio con ordenadores y zona de oficina. Los miembros de la comunidad pidieron ayuda a Tandana para la compra de materiales para el proyecto de construcción. La construcción comenzó en la primavera de 2014. Varios grupos de estudiantes voluntarios de Tandana trabajaron conjuntamente con los miembros de la comunidad para completar las diferentes fases de la construcción.

Fase 1  – Marzo 2014 Doce estudiantes de la Universidad George Washington, en Washington, DC, ayudaron a los miembros de la comunidad a limpiar enormes cantidades de tierra y rocas de la obra de construcción. Esto permitió a los artesanos cavar zanjas para la cimentación. También construyeron columnas para apoyar la segunda planta.

school9Los voluntarios de la Universidad George Washington se dieron cuenta de que el tobogán en el patio de la escuela estaba roto y era peligroso,  que faltaban columpios, y el balancín no funcionaba. Después de regresar a casa, donaron fondos para reparar el patio de recreo. Los niños en Guachinguero  estaban encantados con el nuevo equipo.

Fase 2 – Abril 2014 Dieciséis estudiantes de Raymond High School, en Alberta, Canadá, ayudaron a limpiar los escombros del lugar y derribaron un muro. El techo existente de la escuela fue reforzado y cientos de bloques de cemento fueron colocados en el techo. Entonces, se vertió ciento veinte cargas de cemento sobre los bloques.

Fase 3 – Noviembre 2014 Once estudiantes de Adventures Cross-Country, en Mill Valley, California, ayudaron a los miembros de la comunidad a poner yeso en el edificio. school6 Pusieron una pintura base en el edificio y lo pintaron tres colores diferentes.

Fase 4 – Enero 2015 Los miembros de la comunidad completaron esta fase a través de la tradición Andina de la minga. Una minga es un día de trabajo comunitario, donde muchos miembros de la comunidad trabajan juntos en un proyecto para beneficiar a toda la comunidad. Ellos alicataron el suelo con baldosas de cerámica, instalaron una encimera en la zona de la cocina, y trabajaron en el cableado eléctrico.

school2 February 5Lo único que quedaba por hacer después de las cuatro fases fue poner las puertas y ventanas. Los miembros de la comunidad instalaron puertas y ventanas durante otra minga en febrero de 2015. También pusieron el toque final en la pintura del edificio. A continuación se muestra una imagen con las cuatro fases del proyecto de construcción.

School phases

Los niños de Guachinguero realmente disfrutaron tener los diferentes grupos de voluntarios visitar su comunidad. Algunos niños estaban tan emocionados que se unieron al esfuerzo durante el recreo, ayudando a mezclar y llevar el cemento. Aparte de  trabajar en el proyecto de construcción, los tres grupos de voluntarios también enseñaron inglés a los niños. El impacto positivo que la interacción con los voluntarios tuvo en los niños fue percibido por los administradores de la escuela en Guachinguero.

Olimpia Pillajo

Olimpia Pillajo

“Yo no quiero que mis estudiantes tengan miedo de gente nueva. Yo no quiero que se escondan cuando viene gente que no conocen a nuestra comunidad. Quiero que estén con entereza, orgullosos y saludar a gente nueva. Desde que están aquí  y trabajando con nosotros Tandana y sus voluntarios he notado un cambio positivo en mis alumnos. Están más abiertos a conocer gente nueva, incluso a saludar a la gente en Inglés, ” dijo Olimpia Pillajo, el Director de la Escuela en Guachinguero.

El 28 de febrero de 2015, se completó la construcción, y se inauguró el edificio. La comunidad está muy emocionada con el nuevo edificio. La comunidad celebró una fiesta en honor a la inauguración del edificio.SONY DSC Utilizaron la nueva cocina en el edificio para preparar una deliciosa comida para todos. Todos los representantes de Tandana en Ecuador fueron invitados a la celebración. A continuación se ofrece el video de la celebración. Fue un día de diversión para todos!!

El edificio de la escuela es un gran ejemplo de lo mucho que se puede lograr cuando las personas se reúnen por un objetivo común.

 

 Par Susan Koller

school10Les professeurs et parents à Equateur sont commis à fournir la meilleure éducation possible à leurs enfants. Ils voulaient constuire un deuxième étage à un des batiments de l’école primaire local pour fournir, parmi d’autres choses, un laboratoire informatique et un espece de bureau. Les membres de la communauté ont demandé de l’aide à Tandana afin de payer les matérieux nécessaires pour le projet de construction. La construction s’est ensuite commencée au printemps de 2014. Plusieurs groupes de volontiers de Tandana ont travaillé en collaboration avec les membres de la communauté afin de compléter les plusieurs étapes de construction.

Phase 1- March 2014. Douze étudiants de George Washington University, à Washington, DC, ont aidé des membres de la communauté à nettoyer des quantités massives de la saleté et des roches du site de construction. Ceci a permis aux artisans de creuser des tranchées de la fondation. Ils ont aussi construit des colonnes afin de soutenir le deuxième étage.

school7Les bénévoles de George Washington University ont remarqué sur le fait que le toboggan du parc de l’école était cassé,  des balançoires étaient disparues, et le balancier ne functionnait pas. Après revenir dans leur propre pays, ils ont fait une donation des fonds nécessaires pour réparer le parc. Maintenant, les élèves à Guachinguero aiment le nouvel équipement.

Phase 2- Avril 2014. Seize étudiants du lycée Raymond, en Alberta, Canada, ont aidé à nettoyer des débris du site et démolir un mur.  L’ancien toit de l’école a été renforcé et des centaines de blocs de ciment ont été placés sur le toit. Ensuite, cent vingt charges de ciment a été versé sur les blocs.

Phase 3– Novembre 2014. Onze élèves d’Adventures Cross-Country, à Mill Valley, Californie, ont aidé des membres de communauté à plâtrer le bâtiment. school1Ils ont appliqué l’aprêt au bâtiment et lui ont ensuit peint de trous couleurs différentes.

 Phase 4- Janvier 2015. Les membres de la communauté ont terminé cette phase par la tradition andine de minga. Un minga est une journée de travail communautaire où les membres de la communauté travaillent ensemble sur un projet duquel profite la communauté collective. Ils ont installé des carreaux céramiques au plancher et un comptoir dans la cuisine, et ils ont travaillé le câblagvoe élecrtique.

Après avoir terminé les quatres phases, tout ce qui reste a été installer les portes et les fenêtres. Les membres de la communauté ont installé les portes et les fenêtres pendant un autre minga en février 2015. Ils ont aussi terminé les étapes finals du projet de peinture. Voici la figure ce-dessous montrant les quatres phases du projet de construction.

School phases

Les élèves à Guachinguero se sont amusés de voir différents groupes de bénévoles visiter leur communauté. Certains entre eux avaient assez hâte qu’ils  ont rejoint l’effort pendant leur récération, aidant à mélanger et porter le ciment. En plus du projet de construction, les trois groupes ont aussi enseigné l’anglais aux énfants. L’impact positif que l’interaction avec les bénévoles a eu sur les enfants a été remarqué par les administrateurs de l’école à Guachinguero.

Olimpia Pillajo

Olimpia Pillajo

«Je ne veux pas que mes étudiants craignent des étrangers. Je veux pas qu’ils se recroquevillent  lorsque des personnes inconnues entrent dans la communauté. Je veux qu’ils se tiennent débouts et fiers et accueillir de nouvelles personnes. Depuis accueillir Tandana et ses bénévoles ici travailler avec nous, j’ai remarqué un changement positif parmi mes élèves. Ils sont plus ouverts à connaître des nouvelles personnes, et même leur parler en anglais,» a dit Olimpia Pillajo, le directeur de l’école à Guachinguero.

SONY DSCPar le 28 de février, 2015, la construction s’est terminée, et le bâtiment a ouvert ses portes. Le nouveau bâtiment plaît beaucoup à la communauté. La communauté a organisé une célébration  en l’honneur de l’inauguration du bâtiment. Ils ont utilisé la nouvelle cuisine communautaire dans le bâtiment pour préparer un repas délicieux pour tout le monde. Tous les répresentants de Tandana en Equateur ont été invités à la célébration. La video ci-dessous donne un aperçu de la célébration. Tout le monde a bien profité de cette journée!

Le nouveau bâtiment de l’école est un bon exemple de tout ce qui peut être accompli quand des gens se réunissent pour accomplir un objectif commun.

Tandana’s Gardening Volunteer Vacation Receives Five Out Of Five Stars

From Left to Right:Gardening Volunteer Vacation participants Marcie Matthews, Bill McDonald, and Denise Johnson

From Left to Right:Gardening Volunteer Vacation participants Marcie Matthews, Bill McDonald, and Denise Johnson

 

By Bill McDonald

The “Volunteer Vacation” concept is a very good mix of work and fun that fosters interaction with the indigenous population, with the members of our group and of course with the staff of Tandana.  vegetable garden2Our week in Otavalo was interesting, enjoyable, rewarding and fun. During our time there we planted tree seedlings to alleviate an erosion problem along the side of a new roadway; helped a Kichwa family create new garden space on a hillside while using their tools (which included an outsized hoe and rake unlike any size I have seen in my part of the world); at the co-operative Kichwa nursery we weeded, prepared seed-starting pots, and back-filled a ditch for a black-water drainage pipe; we prepared a garden plot for an elementary school, and had some very entertaining (for us, anyway) interactions with the children there.

But it wasn’t all work – that’s what we did in the mornings. LunchIn the afternoons and evenings, we shopped and haggled at the famous outdoor market in Otavalo; we joined in a community lunch in the countryside with the rural Kichwa; we stopped at the rim of a collapsed volcano (Cuicocha) and awed at the islands and lake that formed there; we savored lunches and dinners at very good restaurants in Otavalo; we had a behind-the-scenes tour of a rose plantation led by the plantation manager; we went to a cooking school and learned to cook delicious local foods Kichwa style; we had an in-depth tour of a small organic farm called La Amistad, led by the very engaging proprietor, Shelly Caref; and we had a delightful dinner at the mountain-side retreat, Casa Mojanda.

The Tandana staff treated us to excellent coordination of the schedule, contributing to make both the work and play of our stay enjoyable. Transport, whether by bus, taxis, or pickup trucks as the situation called for, was appropriate and on time. And the weather was serendipitously perfect – the forecasts I saw called for rain every day, but as it turned out, it rained only briefly and mainly at night, and the days were sunny and warm. I awarded the entire trip a well-deserved five-star rating (out of five).

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Por Bill McDonald

El concepto de “Las Vacaciones de Voluntariado” es una mezcla excelente de trabajo y diversión, que fomenta la interacción entre la población indígena, los miembros de nuestro grupo y sin duda el personal de Tandana. Nuestra semana en Otavalo fue interesante, agradable, gratificante y divertida.vegetable garden1 Durante nuestra estancia allí plantamos plántulas para paliar un problema de erosión junto a una nueva carretera; ayudamos a una familia quechua a crear un jardín nuevo en la ladera, a la vez que utilizábamos sus herramientas (las cuales incluían una azada y un rastillo gigantes como nunca jamás había visto); en el vivero cooperativo de los quechua quitamos las malas hierbas, colocamos macetas con semillas; y rellenamos una acequia para una tubería de drenaje de aguas residuales. Preparamos una parcela de jardín en una escuela primaria; y tuvimos algunas interacciones muy divertidas (al menos para nosotros) con los niños de allí.

Sin embargo, no todo fue trabajo – eso es lo que hicimos por las mañanas.lunch1 Por las tardes y las noches, compramos y regateamos en el famoso mercado al aire libre en Otavalo; participamos en un almuerzo comunitario en el campo con los quechua rurales. Paramos al borde de un volcán derrumbado (Cuicocha) y admiramos las islas y el lago que se formaron allí. Saboreamos comidas y cenas en restaurantes muy buenos de Otavalo; hicimos un recorrido entre bastidores por una plantación de rosas guiada por el director de la plantación. Fuimos a una escuela  de cocina y aprendimos a cocinar comida local deliciosa al estilo quechua. Hicimos un recorrido a fondo por una pequeña granja orgánica llamada La Amistad, guiada por su encantadora propietaria, Shelly Caref; y tuvimos una cena exquisita en un retiro en la montaña, Casa Mojanda.

El personal de Tandana nos trató con una excelente coordinación del programa, y contribuyó a que el  trabajo y la diversión durante nuestra estancia fueran agradables. El transporte, ya fuera en autobús, taxis o camionetas, según la situación, fue adecuado y puntual. Además el tiempo fue casualmente perfecto – los pronósticos que vi anunciaban lluvia todos los días, pero resultó que solo llovió un poco y principalmente por la noche;  y por tanto, los días fueron soleados y calurosos. Le otorgué a todo el viaje una bien merecida calificación de cinco estrellas (de cinco).

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Par Bill McDonald

Le programme « vacances-bénévolat »  permet d’allier parfaitement travail et plaisir mais aussi de développer des échanges avec les populations indigènes, les membres de notre groupe et bien sûr le personnel qui travaille pour la Fondation Tandana. gardeners6Notre semaine à  Otavalo fut très intéressante, agréable, gratifiante et amusante. Durant notre séjour, nous avons planté des semis d’arbres afin de résoudre un problème d’érosion le long d’une nouvelle route; nous avons aidé une famille Kichwa à aménager un nouveau jardin situé sur le flanc d’une colline, nous avons utilisé leurs outils (une binette et un râteau d’une taille jamais vue dans la partie du monde dans laquelle je vis; à  la pépinière coopérative de Kichwa, nous avons désherbé, préparé des plantules en petits pots et rempli un fossé pour un tuyau d’évacuation des eaux usées; nous avons également aménagé un potager pour une école primaire et nous nous sommes bien amusés avec les enfants là-bas.

Bien sûr nous n’avons pas passé tout notre temps à travailler. Le travail c’était principalement le matin.cooking L’ après-midi et le soir, nous faisions les boutiques et nous marchandions avec les commerçants du marché très connu d’Otavalo. nous nous sommes joints à un déjeuner communautaire dans la campagne, avec la population rural de Kichwa; nous nous sommes arrêtés au flanc d’un volcan effondré (Cuicocha) et nous nous sommes émerveillés devant les îles et les lacs qui se sont formés là, nous avons savouré des plats dans de très bons restaurants à Otavalo, le manager dune plantation de roses nous a offert une visite guidée, nous sommes allés dans une école de cuisine et nous avons appris à cuisiner des plats typiques, façon Kichwa; nous avons également visité une petite ferme organique qui s’appelle La Amistad et qui est dirigée par Shelly Caref, un proprietaire très attachant, enfin nous avons paisiblement dîné dans un restaurant situé sur le flanc d’une montagne appelée Casa Mojanda.

Le personnel de la fondation Tandana a très bien organisé notre emploi du temps ce qui nous a permis d’apprécier au maximum notre travail et notre temps libre durant notre séjour. Le transport,  imposé par la situation et qu’il soit par bus, taxi ou camionnette, fut bien choisi et toujours à l’heure. Quant au temps, il fut par un heureux hasard excellent-les prévisions météorologiques avaient annoncé de la pluie tous les jours mais en réalité il n’a plu que très peu et principalement la nuit, les journées furent ensoleillées et chaudes. J’ai décerné à tout le voyage cinq étoiles (sur cinq), amplement méritées.

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A Spring Break Unlike Any Other: A George Washington University Student Reflects on His Time with Tandana

 

By  Noah Ouellette

My time spent volunteering in Otavalo, Ecuador with The Tandana Foundation was unlike any other Spring Break I could imagine. Every bit of the experience was magical, and I will always treasure the memories I made there. What made the trip particularly impactful was how well integrated we were in the community we were serving, and how purposeful everything we did was. The moment we stepped off the bus at our hostel, we were greeted by Vero, someone who worked for The Tandana Foundation but who had grown up in the community we would be working with. She had prepared a traditional Ecuadorian dinner for us, and from that moment I knew how rich our experience was going to be.GW7 At the work site, we had the opportunity to work not just with Vero, but with three Ecuadorians from the community, Diego, David and the Maestro, who was leading the construction project. Despite the language barrier with them, there was an immediate sense of bonding, as we were all working towards the same goal. One of the most memorable moments from the work-site was when the school children were let out of class and enthusiastically began helping with our project. It demonstrated the inherent value of service these people had, and how there was no real divide between us and the community of Panecillo.

As if that wasn’t enough, we also had the opportunity to go on some amazing cultural excursions after each day’s work was done. What made these excursions especially fantastic was that most of them were led by the Ecuadorian host families of The Tandana interns. One day we learned how to make Ecuadorian bracelets, another day we prepared a traditional Ecuadorian meal, and another day we kneaded bread and turned it into delicious empanadas. Last but not least, our trip leaders Claire and Leah were superb. They had fantastic knowledge of the area we were in, and were very helpful with closing the language barrier! They were extremely enthusiastic about their jobs and kept us going non-stop all day. Overall the trip was a great success and there are so many people to thank for making it possible. I can’t wait to come back to Ecuador, and hopefully I can reunite with The Tandana Foundation again!

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Por Noah Ouellette

El tiempo que pasé haciendo trabajo voluntario con La Fundación Tandana en Otavalo, Ecuador fue tan distinto a cualquier otra vacación que podía imaginar. Cada parte de la experiencia fue increíble y siempre apreciaré las memorias que tengo de ahí. Lo que hizo que el viaje fuera impactante fue que nos integráramos con la comunidad en la que hicimos el trabajo voluntario y todo eso se hiciera con un propósito en mente. En el momento que nos bajamos del bus en el hostel, nos saludó Vero, quien trabaja para La Fundación Tandana y además creció en la comunidad donde íbamos a trabajar. Nos preparó una cena tradicional de Ecuador y desde este momento, supe lo valiosa que iba a ser nuestra experiencia.GW8 En el lugar de trabajo, teníamos la oportunidad de trabajar no solo con Vero sino también con 3 ecuatorianos de esa comunidad: Diego, David y el Maestro. A pesar de la barrera idiomática, hubo un momento inmediato de vinculación afectiva mientras todos trabajábamos por la misma meta. Uno de los recuerdos más memorables del lugar de trabajo fue cuando los niños salieron de clases y empezaron a ayudarnos con mucho entusiasmo en nuestro proyecto. Demostró el valor inherente de servicio que esa gente tenía y no existía distancia entre nosotros y la comunidad de Panecillo.

Como si no fuera suficiente, tuvimos la oportunidad de ir a explorar la cultura increíble después de terminar el trabajo cada día. Lo que hizo que esas excursiones fueran fantásticas fue que las guiaron las familias anfitrionas ecuatorianas de los trabajadores de Tandana. GW !Un día aprendimos a hacer pulseras ecuatorianas, otro día preparamos una comida tradicional de Ecuador y otro amasamos el pan para hacer empanadas. Por último, nuestros líderes del viaje, Claire y Leah, fueron magníficas. Sabían mucho del área donde estábamos y ayudaron a superar la barrera idiomática. Eran muy entusiastas sobre el trabajo y nos mantuvieron ocupados todo el día. En general, el viaje fue un éxito y hay muchas personas a las que se debe agradecer por hacerlo posible. No puedo esperar para regresar a Ecuador y ¡ojala pueda ir con La Fundación Tandana de nuevo!

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Par Noah Ouellette

Ma période de bénévolat avec  La Fondation Tandana à Otavalo en équateur n’a ressemblé à aucun autre Spring Break. Chaque instant a été magique, et je chérirai toujours les souvenirs que j’en garde. Ce qui a fait du voyage une expérience particulièrement significative, ça a été la façon dont nous avons été intégrés aux communautés auxquelles nous venions en aide, ainsi que le sentiment que tout ce que nous faisions était vraiment utile. Au moment de descendre du bus, arrivés à notre hôtel, nous avons été accueillis par Vero, qui travaille pour La Fondation Tandana mais qui a grandi dans la communauté, et avec qui nous allions travailler. Elle nous avait préparé un repas traditionnel équatorien, et j’ai su dès ce moment combien cette expérience allait être riche. Sur le chantier, nous avons eu l’occasion de travailler avec Vero, mais aussi avec trois équatoriens issus de la communauté, Diego, David et le Maestro qui nous guiait dans la construction.GW9 Malgré la barrière de la langue, un lien s’est tout de suite créé entre nous, puisque nous travaillions tous dans le même sens. Un des moments les plus mémorables, ça a été quand les enfants ont été autorisés à sortir de classe et qu’ils se sont mis à nous aider dans notre projet avec enthousiasme. Cela montre bien comment ces gens sont prêts à aider, et qu’il y a peu de choses qui nous séparent de cette communauté de Panecillo.

 Comme si cela ne suffisait pas, nous avons aussi eu l’opportunité de faire des excu6rsions culturelles à la fin de chaque journée de travail. Ce qui rendait ces excursions particulièrement appréciables, c’est qu’elles étaient assurées par les familles d’accueil équatoriennes des stagiaires Tandana.GW2 Un jour, nous avons appris à faire des bracelets, un autre jour, nous avons pétri de la pâte à pain pour en faire de délicieux empanadas. Par dessus tout, nos accompagnateurs Claire et Leah, étaient vraiement incroyables. Elles connaissaient incroyablement bien la région et nous ont vraiment aidés à franchir la barrière de la langue. Elles avaient une réelle motivation pour leur travail et nous occupaient à longueur de journée. En somme, le voyage a été un franc succès et il y a tant de gens à remercier pour l’avoir rendu possible. J’ai tellement hâte de retourner en équateur, où j’espère bien pouvoir retrouver La Fondation Tandana!

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Providing Necessary Medical Care, Sharing Memories and Visiting a Subcentro: Two Bear Lake Memorial Hospital Volunteers Reflect on Their Time with Tandana

The Bear Lake Volunteers and the Tandana staff

The Bear Lake Volunteers and the Tandana staff

 

 

By Laurie Harrison

Traveling has always been an enjoyable opportunity.  For the past few days, I have had the extreme pleasure of traveling with the Tandana Foundation to Quito, Ecuador to help serve on a medical mission with a group of wonderfully friendly people.  Our team has visited the villages of Larcacunga, Agualungo, Perugachi and LaBanda. TBL25he day starts early with a warming breakfast, the team packs the bus with supplies and we are transported through the beautiful country to our clinical stop under the direction of the pleasantly informative Tandana staff.  Locals are making the trek to our destination to partake of the services offered. Pictures are taken only to help remind us of this incredible experience.  Meeting amazing people, providing needed medical attention and receiving a small peek into the lives of very humble people with much gratitude who make up these communities is extremely rewarding.  Sharing conversation, playing with the children, and partaking of the tasty foods with the community members is a cultural treat that reminds us of how fortunate we really are.

 

 

A VISIT TO SUBCENTRO BY A GRINGA

By Shauna Dawes

BL 32During our week of service in Ecuador this past February, many of the interns and staff would tell our group about the local healthcare system and how it works. Many of them reported on the frustrations that the indigenous people run into with their free healthcare system. Frequently they must wait to “buy” a turn to be seen and then if their number isn’t called they have to go home and try again. This almost always involves lots of hiking up and down mountains early in the morning to make these appointments. It can take weeks and sometimes months to have a health situation resolved. One detail told to us really struck me; that people are expected to keep their medical records and/or X-rays. If they come back to follow up appointments without them then they have to start the process all over; of trying to get a turn while bringing these records back with them. It seemed so odd to me that the people who live in the rural communities surrounding Otavalo are expected to keep actual X-ray films in their homes. All of the homes that we saw were made of cinder blocks with various types of roofing materials. Many of them have dirt floors. They have an amazing rainy season in which many homes have leaks. It is incredible to think that people in these situations must keep medical records, lab results, operative results and X-rays clean and intact. These films, if bent or dirtied would make it more difficult for a doctor to “read” them correctly.

We did not have the time as a group to tour the hospital or the subcentro. I requested a personal tour as I was curious to understand the process that individuals have to go through. In our local hospital we just transitioned to electronic records for our X-rays. For years, we kept files of everyone’s films in the X-ray department. I wondered why this couldn’t be done for patients as not only would it benefit them but also the doctors who would be looking at these films in the future.

It was not possible to visit the hospital but I was able to visit the subcentro, a rural clinic that provides basic care and refers patients to the hospital for more advanced care. I had envisioned in my mind a clinic similar to what we have here in the states. I traveled down the mountain with one of our interpreters and she stopped her vehicle in front of a building surrounded by a high wired fence. The entrance was made after climbing a steep set of stairs. (This would immediately be considered a fall risk here in the states. Immediately upon entering the building a small waiting area is stationed with about 8 plastic lawn chairs.BL8 Upon turning to my right, I went down a short hall and noted one room that was marked as Orthodontia. This had one patient chair in it with some equipment, a desk for the dentist, and a computer. Next to this room was what looked like a storage room. Retreating back to the main area I then went down the hall to the left. A room designated for Vaccines was noted with a poster giving information on the H1N1 flu next to the door.

Next to this were two empty rooms that had no clear designation I could ascertain. There was also a room where the head nurse was ensconced. Next to her room on a bulletin board was information on Vasectomies, Tubal Ligation, and condom use. I do not speak or understand a lot of Spanish, but these posters were explainable in not only the people’s language but they also had visual pictures to assist with understanding. As long as the patients understand anatomy this is a good option. If they don’t, then the visual aids might be of little assistance. There were no further rooms.

I did not see a place for chart storage in any of the areas I visited. unnamed (3)The rooms in the subcentro seem only to be conducive to one patient visits. This is in contrast to our clinics here in the states in which there will be a main waiting room with staff and physician areas. They then have several cubicles to allow for multiple patients to be seen.

I was able to talk with Tandana Founder, Anna and several Tandana staff members, Hauna, Alexa, Kaleb, and Derek who have been working on follow up visits with patients. Many times, ways of doing things are changed due to political issues. These often affect the ease of making/keeping/completing appointments. There is very little hope of changing the system. Changes must be made on the people’s side to help improve the situation.

One idea mentioned was perhaps utilizing plastic folders with fasteners for the patients to keep their medical records in their home. These may help keep records clean, dry, and neat, and would be designated as a medical folder that the patient is taught to take with them to any and all medical appointments. An idea for the X-ray films has not come to be at this time but will hopefully come about to assist in this area. Anything to help make these precious people’s healthcare more accessible and less frustrating would be a boon. They are so patient and kind. Thanks to the people who choose to do an internship with The Tandana Foundation. To so doggedly work with patients to make sure their needs are met is a wondrous thing. BL22 Thank you to those people who sacrifice and who learn so much from the beautiful Kichwa people. Thank you for your thoughtfulness and kindness in all that you do.

La Gringa in Idaho :)

 

 

 

 

Por Laurie Harrison

 Viajar siempre ha sido una oportunidad agradable. En los últimos días, he tenido el placer de viajar con la Fundación Tandaña a Quito, Ecuador para ayudar a servir en una misión médica con un grupo de gente maravillosa y amable. Nuestro equipo ha visitado las aldeas de Larcacunga, Agualungo, Perugachi y LaBanda.BL13 Un día cotidiano  comienza temprano con un desayuno caliente. Luego, el equipo llena el autobús con los suministros necesarios. Apenas estamos listos, partimos  hacia la clinica con ayuda de la dirección del personal de Tandana. Los lugareños nos acompañan hasta nuestro destino para beneficiarse de los servicios que estamos ofreciendo. Hemos tomado fotos para ayudarnos a recordar  esta increíble experiencia. Conocer gente increíble, proporcionar atención médica necesaria y recibir un pequeño vistazo de la vida de estas humildes personas que integran estas comunidades es muy gratificante. Compartir conversaciones, jugar con los niños, y probar sus sabrosos platos es una experiencia cultural que nos recuerda lo afortunados que somos en realidad.

 

UNA VISITA AL SUBCENTRO POR UNA EXTRANJERA

Por Shauna Dawes

BL 31 Durante nuestra semana de servicio durante el mes de febrero en Ecuador, muchos de nuestros internos y personal contaba a nuestro grupo sobre el sistema de salud local y cómo funciona. Muchos de ellos informaban sobre las frustraciones que se encontraban los indígenas con el sistema de atención médica gratuita. Con frecuencia tienen que esperar a “comprar” un turno para ser atendidos y luego, si no les toca su turno se tienen que ir a casa y volver a intentarlo. Esto casi siempre implica subir y bajar muchas montañas temprano por la mañana para conseguir estas citas. Puede durar semanas y a veces meses para resolver una situación de salud. Un detalle que me llamó realmente la atención; es que se espera que la gente mantenga su historial médico y/o radiografías. Si vuelven a citas de seguimiento sin ellos entonces tienen que iniciar el proceso de nuevo; e intentar conseguir un turno y traer estos documentos de nuevo otra vez. Me pareció tan extraño para mí que se espera que las personas que viven en las comunidades rurales a los alrededores de Otavalo se les esperen mantener las radiografías en sus hogares. Todas las casas que vimos estaban hechas de bloques de cemento con varios tipos de materiales en el techo. Muchos de ellos tienen suelos de tierra. Tienen una increíble temporada de lluvias en el que muchos hogares se inundan. Es increíble pensar que las personas en estas situaciones deben mantener registros médicos, resultados de laboratorio, resultados de operaciones y radiografías limpios e intactos. Si estas radiografías se doblan o ensucian, es más difícil para que un médico las “lea” correctamente.

No tuvimos el tiempo como grupo de recorrer el hospital o el Subcentro. Solicité un recorrido personal porque tenía curiosidad por entender el proceso que los individuos tenían que pasar. En nuestro hospital local acabamos de pasar al registro electrónico para radiografías. Durante años, habíamos mantenido los archivos de radiografías en el departamento de rayos X. Me pregunté por qué esto no se podía hacer para los pacientes, ya que no sólo se beneficiarán ellos, sino también los médicos que estarían mirando estas radiografías en el futuro. 

No fue posible visitar el hospital, pero tuve la oportunidad de visitar el Subcentro. Me había imaginado una clínica similar a lo que tenemos aquí en los Estados Unidos. Bajé por la montaña con uno de nuestros intérpretes y detuvo su vehículo delante de un edificio rodeado por una valla alta cableada. La entrada estaba después de subir una empinada escalera. (Esto inmediatamente sería considerado un riesgo de caída aquí en los Estados Unidos. Inmediatamente después de entrar al edificio hay una pequeña sala de espera con cerca de 8 sillas de jardín de plástico.Bl10 Al entrar a mi derecha, me fui por un  pasillo corto y noté una habitación que estaba marcado como Ortodoncia. Esto tenía un sillón con un poco de equipo, un escritorio para el dentista, y un ordenador. Junto a esta sala había lo que parecía un trastero. Volviendo a la zona principal me fui por el pasillo a la izquierda. Había una habitación designada para Vacunas con un cartel con información sobre la gripe H1N1 al lado de la puerta.  Al lado de esta sala había dos habitaciones vacías que no tenían clara designación. También había una habitación donde estaba la enfermera jefe. Al lado de su sala había un tablón de anuncios con información sobre vasectomías, ligadura de trompas, y el uso del condón. Yo no hablo o entiendo mucho español, pero estos carteles eran explicables en el idioma de la gente pero también tenían imágenes visuales para ayudar en la comprensión. Mientras que los pacientes entiendan la anatomía esta es una buena opción. Si no lo entienden entonces las ayudas visuales pueden ser de poca ayuda. No hubo más salas.

No vi un lugar para el almacenamiento gráfico en cualquiera de las áreas que visité. BL26Las salas en el Subcentro sólo parecían ser propias para visitas de pacientes. Esto es en contraste con nuestras clínicas aquí en los Estados Unidos donde hay una sala de espera principal con áreas para el personal y médicos. Luego hay varios cubículos para permitir ver a múltiples pacientes.

Tuve la oportunidad de hablar con la fundadora de Tandana, Anna, y varios miembros del personal como Hauna, Alexa, Kaleb, y Derek quienes habían estado trabajando en las visitas de seguimiento con los pacientes. Muchas veces, las formas de hacer las cosas se cambian debido a cuestiones políticas. Esto a menudo afectan la facilidad de hacer/ mantener/completar citas. Hay muy poca esperanza de cambiar el sistema. Los cambios deben realizarse en el lado de la gente para ayudar a mejorar la situación.

Una idea que se mencionó fue tal vez utilizar carpetas de plástico con fasteners para que los pacientes pudieran mantener sus registros médicos en casa. Esto puede ayudar a mantener los registros médicos limpios, secos y ordenados, y se designa como una carpeta médica que se enseña al paciente a llevar con ellos a cualquier y todas las citas médicas. Todavía no ha surgido una idea para las radiografías, pero se espera que llegue para esta área. Cualquier cosa para ayudar a que la atención médica de estas preciosas personas sea más accesible y menos frustrante sería una bendición. Son tan pacientes y amables. Gracias a las personas que optan por hacer unas prácticas con la Fundación Tandana. Por trabajar con estas personas para asegurarse de que se satisfagan sus necesidades es una cosa maravillosaBL23. Gracias a las personas que sacrifican y que aprenden mucho de las personas del pueblo Kichwa. Gracias por su amabilidad y bondad en todo lo que hacen.

 La extranjera en Idaho :)

 

 

 

 

 

Par Laurie Harrison

J’ai toujours considéré que voyager était une chance. Ces derniers jours, j’ai eu grand plaisir à partir pour Quito, en Équateur, avec la Fondation Tandana pour participer à une mission médicale avec une équipe très sympathique. Nous nous sommes rendus dans les villages de Larcacunga, Agualungo, Perugachi et LaBanda. BL24Les journées commencent tôt avec un petit-déjeuner réconfortant, puis nous chargeons le bus de matériel avant de parcourir de magnifiques paysages et d’atteindre notre point d’intervention, sous l’aimable direction de l’équipe de Tandana. Les gens du coin viennent à pied nous rejoindre pour bénéficier des services que nous proposons. Nous prenons des photos, dans le seul but de nous souvenir de cette expérience incroyable. Le fait de rencontrer ces gens extraordinaires, de leur prodiguer des soins et d’avoir un aperçu des vies que mènent les personnes très humbles et reconnaissantes de ces communautés est quelque chose de très gratifiant. Échanger quelques mots avec les membres de la communauté, jouer avec les enfants et partager de savoureux repas ensemble est une expérience culturelle qui nous rappelle quelle chance nous avons en réalité.  

 

UNE GRINGA VISITE UN CENTRE DE SOINS

Par Shauna Dawes

BL20Durant notre semaine d’intervention en Équateur en février dernier, les stagiaires et les autres membres du personnel nous ont parlé du système de santé local et de son fonctionnement. Beaucoup d’entre eux nous ont fait part du sentiment de frustration ressenti par la population locale à ce sujet. Il n’est pas rare qu’ils doivent attendre pour “acheter” une consultation et si on n’appelle pas leur numéro, alors il leur faut rentrer chez eux et retenter leur chance une autre fois. Cela implique bien souvent de devoir marcher à travers la and montagne tôt le matin. Cela peut prendre des semaines, voire des mois, pour résoudre un problème de santé. Un détail que l’on nous a raconté m’a particulièrement frappée : on demande aux gens de conserver eux-mêmes leurs dossiers médicaux et leurs radios. S’ils doivent revenir pour un rendez-vous de suivi et qu’ils ne les ont pas, il leur faut recommencer la procédure depuis le début et essayer à nouveau d’obtenir une consultation. C’est selon moi très surprenant qu’on exige des gens qui vivent dans les communautés rurales de la région d’Ottavado de garder leurs documents médicaux chez eux. Toutes les maisons qu’il nous a été donné de voir sont faites de parpaings et de matériaux divers pour la couverture. Pour beaucoup d’entre elles, le sol est en terre battue et pendant la terrible saison des pluies, elles sont souvent sujettes aux infiltrations. On a du mal à imaginer comment ces personnes pourraient conserver des bilans médicaux, des résultats d’analyse, des résultats postopératoires et des radios dans de telles conditions. Ces documents, s’ils sont pliés ou souillés, deviennent difficiles à “lire” correctement pour un médecin.

Notre groupe n’a pas eu le temps de faire le tour de l’hôpital ou du centre de soin mais j’ai demandé une visite à titre individuel, car je voulais voir par moi-même de quelle façon les patients étaient reçus. Dans notre hôpital, nous sommes passés à l’archivage numérique des radios, mais pendant des années, les dossiers de chaque patient étaient conservés au service de radiologie. Je me suis demandé pourquoi cela n’était pas possible pour les patients d’ici, dans leur propre intérêt, d’abord, mais aussi dans celui des médecins qui auraient à consulter ces documents à l’avenir.

Il ne m’a pas été possible de visiter l’hôpital, mais le centre de soins, oui. Je m’étais imaginé une clinique semblable à celles que nous avons ici, aux États-Unis. Nous avons descendu la montagne en voiture, avec l’une de nos interprètes et elle a arrêté sa voiture devant un bâtiment entouré de hauts barbelés. Après avoir gravi quelques marches (ce qui serait considéré comme représentant un risque de chute ici aux États-Unis), nous avons directement accédé à une petite salle d’attente aménagée de huit chaises de jardin en plastique.BL27 Après avoir pris sur ma droite, j’ai longé un petit couloir ou j’ai remarqué une pièce identifiée comme étant la salle d’orthodontie. Il y avait là une seule chaise pour le patient et un peu de matériel, un bureau pour le dentiste et un ordinateur. La pièce d’à côté semblait être un lieu de stockage. En revenant vers l’accueil, j’ai repris le couloir, sur la gauche cette fois. Une salle destinée aux vaccins était indiquée, avec une affiche d’information concernant la grippe H1N1à côté de la porte.

À côté se trouvaient deux salles vides sans rien qui puisse m’indiquer leur fonction. Il y avait aussi une pièce où était installée l’infirmière en chef. Dans la pièce suivante, un panneau d’affichage proposait des renseignements sur les vasectomies, la ligature des trompes ou l’utilisation des préservatifs. Je ne parle et ne comprend pas bien l’espagnol, mais ces affiches n’étaient pas seulement compréhensibles verbalement, il y avait aussi des illustrations pour faciliter la compréhension. À partir du moment où les gens ont des notions d’anatomie, c’est une bonne solution. Si ce n’est pas le cas, les illustrations risquent de ne pas être très utiles. Il n’y avait plus d’autres pièces.

Je n’ai remarqué aucun endroit pour l’archivage des documents dans les zones dans lesquelles je me suis rendue.BL 29 Les salles du centre de soins ne semblent être conçues que pour des visites individuelles. Cela contraste avec nos cliniques aux États-Unis où nous avons une salle d’attente, des zones pour les équipes médicales et d’autres pour les médecins.  Ils ont aussi plusieurs espaces de consultations communes.

J’ai pu aussi parler avec Anna, la fondatrice de Tandana, ainsi qu’avec plusieurs membres de la fondation, Hauna, Alexa, Kaleb, et Derek, qui se chargent des visites de suivi des patients. Bien souvent, les façons de faire changent pour des raisons politiques, ce qui ne facilite pas les prises de rendez-vous et les consultations. Il ya peu de chances que le système change, mais des changements en faveur du peuple devraient avoir lieu de façon à améliorer la situation.

Une des idées qui a été proposée serait d’avoir recours à des pochettes plastiques refermables pour que les gens puissent conserver leurs dossiers médicaux chez eux mais rien n’a pour l’instant été proposée pour ce qui concerne les radios Espérons toutefois que ce soit bientôt le cas. Tout ce qui pourrait rendre le système de santé de cette chère population plus facilement accessible et moins frustrant serait une bénédiction. Ils sont si patients et aimables. Merci à ceux qui se portent volontaires pour faire un stage aux cotés de la fondation Tandana. Travailler si dur pour s’assurer que les besoins de ses gens sont satisfaits est une chose admirable.L21 Merci à ceux qui se sacrifient et qui apprennent tant auprès de ce merveilleux peuple Kichwa. Merci pour votre considération et votre bonté dans tout ce que vous faites.

La toubabou d’Idaho :)

Meet David: A Scholarship Student Determined to Give Back

 

David Cachimuel

David Cachimuel

Otavalo, November 9th, 2014

Dear Tandana Supporters,

Through this letter I want to express my sincere gratitude for all the support given to students by The Tandana Foundation. This support lets us accomplish our goals for the future. Our goals are to complete our University studies.

My name is David Cachimuel, I´m 23 years old, and I live in a rural sector of Otavalo in the Cotama community. I´m the youngest son in my family, and I´m in my fifth semester at Otavalo University. I am majoring in “Cultural and Social Development.” I chose this major because it involves doing community service work in society. Having this degree will either allow me to get a job helping society through community development projects, or work for organizations whose main objective is improving the quality of life for individuals. I´m really grateful for all your support that you´ve given us, both economical and moral. In the future I plan to show the fruits of my studies and give back to society all the help that I received from Tandana.

Best  regards,

David Cachimuel

 

 

Otavalo, le 9 novembre 2014,

Chers Partisans de la Fondation Tandana,

J’aimerais par la présente exprimer ma profonde gratitude pour le soutien apporté aux étudiants par la fondation Tandana. Cela nous permet d’atteindre l’objectif que nous nous sommes fixé, à savoir terminer nos études.

David1Je m’appelle David Cachimuel, j’ai 23 ans et je vis en milieu rural, non loin d’Otavalo, au sein de la communauté Cotama. Je suis le benjamin de la famille et je termine ma troisième année à l’université d’Otavalo où j’étudie le Développement culturel et social. J’ai choisi cette spécialité car elle conduit à travailler dans le cadre du service communautaire. L’obtention de ce diplôme me permettra de décrocher un travail par lequel je pourrais contribuer à la société par le biais de projets de développement communautaire ou bien de travailler pour des organisations qui se donnent pour but d’améliorer la qualité de vie des gens. Je suis très reconnaissant du soutien que vous nous apportez, tant sur le plan financier que moral. J’espère bien pouvoir à l’avenir rendre à la société ce que la fondation Tandana a pu m’apporter.

Sincères salutations,

David Cachimuel               

 

 

 

David Cachimuel                                                                            

A Feast for 80: An English Teaching Intern’s Memorable Experience

 

Emily5

Emily and her students

 

 

By: Emily Della Fera

Emily1My title here at Tandana is English Teaching Intern which means my main job (if you couldn’t guess) is teaching English in a small, mostly indigenous school in Panecillo. The kids are wonderful, yet challenging, and they’ve tested me to my limits. However, it seems that as soon as my tolerance tank starts to reach full capacity, they do something completely adorable and heartwarming that makes me remember why I am here and why I chose to do this.

Seeing as my days mostly consist of teaching English, I don’t usually get the chance to work with the volunteer groups that come, so I was extremely excited to get to work with a small group that came to volunteer specifically in Panecillo this past December.

One of the volunteers teaching English.

One of the volunteers teaching English.

They would be teaching the kids Christmas Carols in English, and would be sharing in the ups and downs of teaching that I experience daily.The teaching was just as difficult as I expected it would be, but the kids had fun, as did the volunteers, and overall it seemed to be a success.

At the end of every group’s time in Ecuador, we host a little despedida, or going away party to celebrate the end of a successful week. This despedida was even more special than the others because it included the entire school, not just the group. After performing the carols they learned over the week, the kids joined us to eat lunch. It was a simple lunch of arroz relleno, or rice with sausage, and various veggies that we topped off with fried plantains. The kids were so excited to get a heaping plate of food of one of their favorite dishes, and the looks on their faces would make anyone feel warm and fuzzy inside.

For everyone that was at this lunch: the group of volunteers, their leaders, and even my own compañeros from Tandana, this was just an ordinary lunch that they got to share with the kids. But for me, it was one of the most memorable experiences I have had in my four and a half months of being here. Emily3There was so much food left over that we were offering the kids seconds, thirds, even fourths. The looks on their faces when we told them they could eat more almost made me cry, and I’m not a crier. These kids come from very low income households. Some of them have only one parent, or only one parent working, or they have 8 brothers and sisters that they have to share a meal with. Lunch may consist of leftover potato soup from the night before, or maybe even less. That day, those kids could freely eat as much as they wanted: four heaping plates of arroz relleno. Some were even taking bags home to their families.

Every teacher I’ve talked to has told me that the kids in your classroom will teach you as much as you teach them. That day those kids taught me that my job here is about more than just teaching English. Sure, it would be wonderful if they could all answer, “How are you?” by the time I leave. But even more importantly, they got to learn what it feels like to eat until you feel full, something that we take for granted daily. It’s one of the most memorable experiences I’ve had during my trip: a feast for 80.

 

 

 

Por: Emily Della Fera

Emily6Tengo una pasantía con Tandana para enseñar inglés, lo cual significa que mi mayor responsabilidad (si no se pudo adivinar) es enseñar inglés en una escuela pequeña, mayormente indígena, en Panecillo. Los niños son increíbles y además desafiantes, y me han puesto a prueba en todo. No obstante, resulta que apenas se vacía mi tanque de tolerancia, ellos hacen algo lindo y reconfortante, que me hace recordar por qué estoy aquí y por qué decidí hacer eso.

En su mayor parte, mis días consisten en enseñar inglés; por lo tanto, normalmente no tengo la oportunidad de trabajar con los grupos de voluntarios que vienen. Así en diciembre estaba muy emocionada de trabajar con un grupo pequeño que llegó a hacer trabajo voluntario específicamente en Panecillo. Este grupo enseñaría villancicos en inglés a los niños y experimentaría los altibajos de enseñar que me pasan diariamente. Enseñar fue tan difícil como esperaba, pero los niños lo disfrutaban, además de los voluntarios. En general, pareció ser un éxito.

Al final del viaje de cada grupo en Ecuador, le hacemos una pequeña despedida para celebrar el fin de una semana exitosa. Esta despedida fue todavía más especial que las demás porque se incluyó la escuela entera, no solo el grupoEmily4. Después de presentar los villancicos que aprendieron a lo largo de la semana, los niños almorzaron con nosotros. Fue una comida sencilla de arroz relleno, que consiste en arroz con salchicha y varios vegetales con plátanos fritos encima. Los niños estaban muy emocionados de tener un plato lleno de su comida favorita y al ver sus caras, cualquier persona se sentiría feliz por dentro.

Para todos que estaban en este almuerzo (el grupo de voluntarios, los líderes y mis compañeros de Tandana), fue una comida ordinaria que pudimos compartir con los niños, pero para mí fue una de las experiencias que más recordaré de mis cuatro meses y medio de estar aquí. Sobraba tanta comida que ofrecimos una segunda, tercera y hasta cuarta porción a los niños. Cuando les dijimos que podían servirse más comida, sus caras casi me hicieron llorar, y nunca lloro. Esos niños vienen de casas de bajos recursos y algunos solo tiene un padre, o solo uno trabaja, o tiene 8 hermanos con los que tiene que compartir la comida. Un almuerzo puede constar de sopa de papa sobrante de la noche anterior o tal vez menos. Ese día, los niños podían sentir la libertad de comer todo lo que quisieran: cuatro platos llenos de arroz relleno, y incluso algunos llevaron bolsas de comida a la casa para sus familias.

Cuando hablo con maestros, siempre me dicen que los niños en su aula le enseñarán a usted tanto como usted les enseña a ellos. Ese día los niños me enseñaron que mi trabajo aquí es más que solo enseñar inglés. Claro, sería genial si todos pudieran contestar la pregunta “How are you?” (Cómo estás) antes de que me vaya, pero algo todavía más importante es que ellos tuvieron la experiencia de saber cómo se siente comer hasta que esté lleno, algo que damos por hecho todos los días. Es una de las experiencias más memorables que he tenido durante mi viaje: una hazaña para una persona de 80.

 

 

 

Par: Emily Della Fera

Emily7Mon titre ici à la fondation Tandana c’est professeure stagiaire d’anglais ce qui signifie (si vous ne l’avez pas deviné) que ma fonction première est d’enseigner l’anglais dans une petite école autochtone à Panecillo. Les élèves sont merveilleux même s’ils sont difficiles et testent mes limites. Mais à chaque fois que mon niveau de tolérance arrive à saturation ils font quelque chose de très adorable et de très réconfortant qui me rappelle pourquoi je suis ici et pourquoi je fais ce travail.

Puisque mes journées consistent principalement à enseigner l’anglais, je n’ai pas souvent l’opportunité de travailler avec les groupes de bénévoles qui viennent ici alors lorsqu’une équipe est venue en décembre dernier à Panecillo, j’ai été très enthousiaste de pouvoir travailler avec elle. Les bénévoles allaient apprendre aux enfants des chants de Noël en anglais, partager les hauts et les bas de la profession que je vis au quotidien. Enseigner fut aussi difficile que je l’avais imaginé, mais les élèves s’amusaient et les bénévoles aussi, dans l’ensemble l’expérience s’est avérée être un succès.

A la fin du séjour de chaque groupe en Equateur, nous organisons une petite despedida, une sorte de fête d’adieux pour célébrer une semaine bien réussie. Cette despedida là en particulier a été encore plus spéciale que les autres pour moi car elle n’a pas seulement réunit le groupe de bénévoles mais toute école. Apres avoir chanté ce qu’ils avaient appris pendant toute la semaine, les enfants nous ont rejoints pour le déjeuner. C’était un repas assez simple, arroz rellenos c’est-à-dire du riz, des saucisses et différents légumes, le tout accompagné de bananes fries. Les enfants étaient tellement enthousiastes d’avoir une assiette d’un de leurs plats préférés, l’expression sur leur visage en aurait ému plus d’un.

Pour ceux assis autour de cette table: les bénévoles, leurs mentors et mes partenaires de l’association Tandana c’était un repas ordinaire partagé avec les enfants mais pour moi c’ était l’ une des expériences les plus mémorables depuis mes quatre mois et demi passés ici. Il restait tellement de nourriture que nous resservions les enfants une deuxième, troisième voire quatrième fois. L’expression sur leur visage quand nous leur avons dit qu’il pouvait manger encore et encore a bien failli me faire pleurer et je n’ai pourtant pas la larme facile. Ces enfants viennent de familles aux revenus très modestes. Certains d ’entres eux n’ont qu’un parent ou bien un seul de leur parent travaille ou alors ils ont huit frères et sœurs avec qui ils doivent partager la nourriture. Le déjeuner peut se résumer à une soupe de pommes de terre de la veille ou peut-être même moins que ça. Ce jour-là, les enfants pouvaient manger librement et autant qu’ ils le souhaitaient; quatre assiettes de arroz rellenos, certains en rapportaient même chez eux dans des sacs.


Emily8Chaque enseignant avec qui j’ai parlé m’a dit que les enfants dans une classe vous enseignent autant que vous vous leurs enseignez. Ce jour-là, ces enfants m’ont appris que mon travail était bien plus que d’enseigner l’anglais. Bien sûr  ce serait merveilleux s’ils pouvaient tous répondre à la question `Comment ça va? ` avant que je ne parte. Mais le plus important c’est qu’ils ont pu connaître ce sentiment que l’on a lorsque l’on est rassasié, sentiment que l’on considère trop de nos jours comme naturel et acquis. Pour moi, c’est l’une des expériences les plus mémorables de mon séjour; un festin pour 80.

From Texas to Ecuador: A Breakwater Expeditions Student Reflects on Her Time with Tandana.

 

The students from Breakwater Expeditions with the Tandana staff

The students from Breakwater Expeditions with the Tandana staff

By a Breakwater Expeditions student

We awoke this morning to a beautiful sunrise and a clear skyline once again. This is day 3 of our trip to Ecuador, and this morning we will be working at the school teaching English. Yesterday, the 5 of us prepared our lessons and joined the community members during their work day.blog picture17 With everyone’s help a roof was placed on the community kitchen building. All the community members come together once a month to work on a community project that needs to be completed. It was an amazing day of sunshine and clear skies. The 3 volcanoes that surround this area were visible! At 9, 300 ft, the air was a little thin for our Texas lungs so we took a slow walk for Ice cream to get used to it. Everyone has been amazed at the beauty and has been enjoying the children we are working with. We shall have another great day.

After a full day of service, we were all worn out. Yesterday, we spent our afternoon  at a woman’s home where we helped till her land. We were blessed with a wonderful view of the country side. She served us homemade juice and tostado (toasted corn). We have been getting a lot of that food each day. We have been teaching the children Christmas songs in school and watching their energy rise…

blog picture4Yesterday, we spent the day positively interacting with the children. Each one of us has been teaching 3 English classes to the children at the school. The classes were focused on Christmas. We had to come up with vocab words, games, creative activities, and a lesson plan for the classes. The challenge brought out the best in all of us. Our rewards were the smiles, attention, and the kindness shown by each child. There are about 75 kids at the school and only 3 teachers, so the attention we gave them was priceless.

We spent the afternoon learning how to make the traditional tops an also tried our hand at weaving. Let’s just say we were a little slower and need a lot more practice.blog picture10 We took the bus into the city for the evening and allowed our eyes to be stimulated with the market and all of its wonders. We ate dinner at the “yellow tents”. There was a variety of food for us the try and explore. Each day we have gained more confidence in navigating our surroundings and also in our Spanish.

On our final day, we served a huge meal at the school and the children’s eyes lit up as they were able to have seconds. Most of them don’t get much for food in the morning or at lunch, so they were satisfied. We sang Christmas songs to them, which we had practiced. Then they sang us a Spanish Christmas song. It was a magical moment and one that everyone will remember. That afternoon, was spent walking to a gorgeous waterfall and swinging on a suspended bridge as we toured the outskirts of the city. We then spent the evening at a cooking school. We learned how to cook a traditional meal of potato cakes, veggies, juice, and chicken.blog picture14 Everyone had the opportunity to get their hands dirty and learn the cooking techniques of this culture. We finished our time with an evening circle with Tandana and  headed down to the market today to do a little shopping.

This was a wonderful trip and one that has allowed all of us to learn from it. It allowed us to reflect upon our lives and question what we have and what we can offer others. It has allowed each person to view themselves in a new light and bring a new sense to what we value. Tandana provided us with an amazing experience.  We would like to thank  them for creating our program and for all the help they gave us while we were in Ecuador.

 

Escrito por un estudiante de Breakwater Expeditions

Esta mañana nos despertamos y de nuevo vimos un amanecer bello y un horizonte claro. Este es el tercer día de nuestro viaje a Ecuador y esta mañana vamos a trabajar en una escuela enseñando inglés. Ayer, nosotros 5 hicimos los planeamientos y pasamos tiempo con los miembros de la comunidad durante su jornada laboral.blog picture16 Con la ayuda de todos, se pudo colocar un techo en el edificio comunitario de cocina. Todos los miembros de la comunidad se reúnen una vez al mes para trabajar en un proyecto comunitario que se necesita terminar. Fue un día increíble de sol y cielo claro. ¡Los 3 volcanes alrededor de esta región fueron visibles! A los 2.834 metros, el aire fue un poco enrarecido para nuestros pulmones tejanos, y entonces, para acostumbrarnos, nos fuimos caminando lentamente por un helado. Todos se han asombrado por la belleza y disfrutan del trabajo con los niños. Vamos a pasar otro día increíble.

Después de un día lleno de trabajo, estábamos muy cansados. Ayer, pasamos la tarde en la casa de una señora donde ayudamos a cultivar la tierra. Somos afortunados de tener una vista maravillosa del campo. Ella nos sirvió jugo y tostado (maíz tostado) hechos por ella misma. Cada día hemos recibido esta comida. Estamos enseñando a los niños las canciones navideñas y vemos que tienen cada vez más energía…

blog picture3Ayer pasamos el día interactuando de manera positiva con los niños. Cada uno de nosotros enseña 3 clases de inglés a los niños en la escuela. Esas clases se centran en Navidad. Tuvimos que elaborar una lista de vocabulario, juegos, actividades creativas y planeamiento para las clases. El reto sacó lo mejor de nosotros. Nuestra recompensa fue sonrisas, atención y amabilidad demostradas por cada niño. Hay alrededor de 75 niños en la escuela y solo hay 3 maestros, y por eso la atención que les dimos no tiene precio.

Pasamos la tarde aprendiendo cómo hacer camisas tradicionales, además de intentar el tejidoblog picture9. Digamos que trabajamos un poco más lento y necesitamos mucho más práctica. Tomamos el bus para ir a la cuidad a pasar la noche, y el mercado y todo su asombro impactaron nuestros ojos. Cenamos en las “tiendas amarillas”. Había una variedad de comida que pudimos probar y saborear. Cada día tuvimos aún más confianza en explorar los alrededores y también en nuestro español.

El último día servimos una  gran comida en la escuela y los ojos de los niños se iluminaron mientras repetían comida por segunda vez. La mayoría de ellos no reciben mucha comida para el desayuno o almuerzo, y por eso estaban satisfechos. Les cantamos las canciones navideñas que habíamos practicado, y después nos cantaron una en español. Fue un momento mágico que siempre recordaremos. Pasamos la tarde caminando a una bella catarata y balanceando en un puente colgante mientras hacíamos un recorrido por la periferia de la cuidad. Luego, pasamos la tarde en una escuela de cocina donde aprendimos a cocinar una comida típica de pastel de papa, vegetales, jugo y pollo.blog picture13 Todos tuvimos la oportunidad de intentarlo y aprender las técnicas de cocina de esta cultura. Terminamos nuestro tiempo en un circulo con Tandana. Hoy fuimos al mercado para ir de compras.

Fue un viaje maravilloso del cual todos aprendimos. Nos permitió reflexionar sobre nuestras vidas y preguntarnos sobre qué tenemos y qué podemos ofrecer a los demás. Además hizo que cada persona se viera de una manera diferente, además de dar un nuevo significado a lo que valoramos. Tandana nos dio una experiencia increíble. Queremos agradecerles por crear al programa y por toda la ayuda que nos brindaron cuando estábamos en Ecuador.

 

 

Par un étudiante d’Expéditions Breakwater

On s’est réveillé ce matin au site d’un beau levé de soleil et un horizon clair encore une fois. C’est la troisième journée de notre séjour en Équateur, et ce matin on enseignera à l’école du coin l’anglais. Hier, cinq d’entre nous avons préparé nos leçons et avons rejoint les membres de la communauté durant leur temps de travail. Grâce à l’aide de tous, un toit a été installé sur le bâtiment de la cuisine communautaire.blog picture18 Tous les membres de la communauté se rassemblent une fois par mois pour travailler à la réalisation d’un projet communautaire. C’était une journée merveilleuse où il y a un soleil et un ciel clairs. En plus, les trois volcans entourant la région étaient visibles! À  neuf heures, à environ trois cent pieds d’altitude, l’air était plutôt rare pour nos poumons texans et nous nous sommes promenés pour prendre une glace et nous habituer. Nous passerons une belle journée à nouveau.

Après une journée entière de service, nous sommes tous épuisés. Hier, nous sommes allés aider une dame à semer et cultiver ses terres, puis nous avons passé la journée chez elle. Nous étions bénis par une belle vue de la campagne. La dame nous a servi du jus préparé chez elle et du « Tostado » un type de maïs grillé. Nous avons enseigné aux élèves des chansons de Noël à l’école et avons fait témoignage de la hausse de leur énergie.

blog picture2Hier, nous avons passé la journée en interaction positive avec les enfants. Chacun de nous enseignait trois cours d’anglais pour les élèves à l’école. Les cours se concentraient autour du thème de Noël. Nous avons dû créer des mots de vocabulaire, des jeux, des activités créatives, et un plan de cours pour les classes. Le défi a fait ressortir le meilleur de nous. Nos récompenses étaient les sourires, l’attention, et la gentillesse démontrées par chaque enfant. A l’école, il n’y a que trois enseignants pour soixante-quinze élèves, ainsi que l’attention que nous leur avons donnée est sans prix.

On a passé l’après-midi à apprendre comment confectionner les vêtements traditionnels et avons fait une tentative de tissage.blog picture8 Disons que nous apprenons lentement et avons besoin de beaucoup plus de pratique. Nous sommes allés en ville en bus le soir et nous nous sommes régalés du regard au marché en voyant toutes ses merveilles. Nous avons dînés aux « tentes jaunes » . Il y avait une variété d’aliments à goûter et découvrir. Chaque jour, on a gagné de plus et plus confiance en nous et naviguons plus aisément sans aide dans ce nouvel environnement. Nous avons également acquis plus de confiance en nos compétences d’espagnol.

La dernière journée, nous avons servis un grand repas à l’école, et les yeux des élèves se sont allumés, car ils avaient de la chance d’avoir une seconde portion. La plupart d’entre eux n’ont pas beaucoup à manger au petit-déjeuner, ni au déjeuner, et ce petit extra les a satisfaits. Nous avons chantés des chansons de Noël pour eux, que nous avions pratiqués. À leurs tours, ils ont chanté une chanson en espagnol pour nous. C’était un moment magique duquel tous se souviendront. Cet après-midi-là a été passé à se promener près d’une belle chute d’eau et à se balancer sur un pont suspendu. Nous avons ensuite passé la soirée dans une école culinaire. Nous avons appris à préparer un repas traditionnel composé de pommes de terre, légumes, jus, et poulet.blog picture11 Tout le monde avait l’opportunité de se mettre les mains à la pâte et apprendre les techniques de cuisson de cette culture. On a terminé nôtre séjour avec Tandana et ensuite nous sommes partis au marché pour faire quelques achats.are really

Ce fût un voyage merveilleux duquel nous avons beaucoup profité. Il nous a permis de réfléchir sur nos vies et de songer à ce que nous avons et ce que nous pouvons offrir aux autres. Il a permis à chaque personne de se voir sous une nouvelle lumière et d’amener un sens à ce que nous valorisons. Tandana nous a fourni une expérience exceptionnelle. Nous aimerions les remercier pour avoir créé notre programme et pour toute l’aide qu’ils nous ont apporté au cours de notre séjour en Équateur.